Manifiesto a la Nación

A la memoria de los mártires de Aguas Blancas.


MANIFIESTO A LA NACIÓN.


1. En México hemos venido padeciendo la estrategia capitalista neoliberal, desde hace casi un cuarto de siglo. Eso ha significado una progresiva pero brutal afectación en nuestras condiciones de vida, por la falta de empleo, el abandono del campo, el aumento de la migración, el remate de los bienes públicos a favor de multinacionales y mega empresarios nacionales, la mayor explotación, el saqueo de nuestros recursos, la creciente migración, la delincuencia de Estado, la protección a la industria del narcotráfico, la inseguridad social, la criminalización de la lucha social, el uso de las fuerzas represivas y, en general, todo tipo de maniobra contrainsurgente para contener el descontento y garantizar la continuación del neoliberalismo.

2. En la actual coyuntura electoral el autonombrado gobierno del cambio ha puesto al servicio de la oligarquía las instituciones republicanas (IFE, TRIFE, etc.,), así como las dependencias del gobierno federal y sus programas asistenciales para consumar un fraude de estado, con base en una estrategia instrumentada y manipulada por el dúo-polio de los medios de comunicación, a fin de mantenerse en el poder, ocultar el saqueo de la nación y profundizar el proyecto neoliberal.

3. Los partidos de la oligarquía (PRI-PAN) y sus proyectos dejan intactas las bases de la explotación capitalista y de la globalización neoliberal fascista. Por su parte, el PRD y el proyecto de AMLO, con su oferta asistencial y con características de un modelo universalista no afecta las bases del sistema de dominio y apropiación capitalista aunque, al intentar probar otra estrategia de acumulación, dificulta la profundización del proyecto neoliberal y se confronta con algunos de sus principales beneficiarios, como sucede en algunos países de Sudamérica.

4. En nuestro país, los proyectos de todos los partidos no pasan de ser una serie de promesas, de reformas y propuestas, pues ninguno ha explicado cómo y con quién se concretarían éstas; aunque la ultraderecha (PRI-PAN) manifestó claramente su disposición a usar la fuerza para "garantizar el orden y la paz social" y para no afectar el "desarrollo y el progreso del país". Lo cual significa la liquidación de PEMEX, la privatización de la energía eléctrica, del agua, la eliminación absoluta de las leyes y conquistas laborales y sindicales que aún persisten, la privatización de la educación y de los recursos culturales.

5. En este contexto, un amplio sector del pueblo trabajador -desengañado y afectado profundamente por las políticas neoliberales del gobierno foxista- ha decidido cerrar el paso a la ultraderecha y favorecer al candidato del PRD otorgándole su voto; pero sin conceder completa credibilidad a ese partido ni al proyecto que enarbola.

6. Nosotros respetamos esta decisión, pues en efecto se requiere cerrar el paso a la ultraderecha y estar en condiciones de acotar el ejercicio arbitrario del poder, independientemente de quien lo practique. Ya se llegará el día en que el proceso electoral deje de ser el carnaval político de la plutocracia y, las elecciones, el acto ritual llamado a reproducir la dominación capitalista. En tanto, es necesario ensayar con el pueblo todas las formas de lucha, civiles y pacíficas y, de ser canceladas éstas, organizar y fortalecer la autodefensa, así como la lucha revolucionaria armada, hasta que la voluntad popular sea respetada.

7. Pero más allá de la coyuntura electoral, lo esencial es articular y fortalecer a los distintos movimientos sociales para realizar y radicalizar la democracia económica y política en nuestro país. Asimismo, es fundamental apoyar y contribuir a la organización política y social de la población encaminada a la construcción del poder popular. Un poder construido desde abajo, con base en las necesidades de los que trabajamos y producimos la riqueza de este país.

8. Es fundamental un poder que permita nombrar a representantes y autoridades entre los mismos pobladores de la comunidad, barrio, colonia, gremio, etc.; administrar colectivamente los recursos económicos con los que cuenta; desarrollar nuevas relaciones basadas en el respeto, la honestidad, la colaboración, la solidaridad; encargarse de proporcionar justicia y solución a los problemas que surjan en su localidad o región. Así, el poder popular será la fuerza organizada de la población, que dé solución a las necesidades inmediatas; que haga valer el respeto a los derechos humanos; y garantice una vida digna para los mexicanos hoy marginados.

9. En este contexto, es necesario romper las viejas inercias autoritarias, piramidales y sectarias, y construir desde ahora y desde el lugar donde vivimos y trabajamos, nuevas relaciones sociales, culturales, políticas, económicas que tengan como prioridad el respeto y el desarrollo digno y pleno del ser humano. Impulsar y desarrollar juntos nuevas articulaciones de las organizaciones de la izquierda anticapitalista que sin perder autonomía y sus formas de lucha y participación, contribuyamos a la unidad y fortalecimiento de las distintas fuerzas anticapitalistas que luchamos por metas comunes; promoviendo la autonomía, la autogestión, la autodefensa, la sustentabilidad ecológica, un enfoque de género e intercultural, a fin de impulsar una verdadera democracia del pueblo, con el pueblo y para el pueblo que haga realidad el principio de "mandar obedeciendo".

10. Es necesario luchar por las demandas inmediatas, por el mejoramiento de las condiciones laborales y de vida de los mexicanos, y por el respeto a nuestros derechos humanos. Asimismo, es necesario hacer una defensa anticapitalista de nuestros recursos y rescatar paso a paso nuestra nación; es necesario organizar la lucha contra los embates privatizadores, y contra la rapiña de los dueños del dinero, al agua, el petróleo, la electricidad, nuestros mares, nuestra minería, nuestra planta industrial, nuestra agricultura, haciendo de este proceso un recurso revolucionario para fortalecer la lucha popular y clandestina.

11. Ante todo, es necesario seguir luchando por la liberación incondicional de todos y cada uno de los presos políticos y de conciencia que pueblan injustamente las cárceles del país; por la presentación de los desaparecidos políticos, víctimas de la guerra sucia desde los 60's del siglo pasado a la fecha; por el castigo a los responsables de los crímenes de lessa humanidad contra nuestro pueblo; por el reconocimiento a los derechos y cultura de los pueblos originarios expresados en los Acuerdos de San Andrés; por la realización de un nuevo Constituyente y la elaboración de una nueva Constitución, que plasme los ideales, los anhelos de libertad, justicia y democracia del pueblo mexicano y, en consecuencia, dé lugar a un nuevo modelo de desarrollo nacional, democrático, popular, antineoliberal y anticapitalista; así como por la unidad de todas las fuerzas y de todas las formas de lucha a fin de transformar radicalmente la estructura social y económica de nuestro país. Nuestra tarea, junto con las demás fuerzas populares y anticapitalistas es coadyuvar a rescatar la autodeterminación nacional oponiéndonos a la subordinación que supone plena obediencia a los poderes mundiales.


¡POR LA UNIDAD DEL PUEBLO Y LA COORDINACIÓN REVOLUCIONARIA!

Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos
MR-LCB
Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo
TDR-EP
Colectivo Revolucionario-Francisco Javier Mina
CR-FJM
Organización Insurgente-1º de Mayo
OI-1º M
Brigada de Ajusticiamiento-2 de Diciembre
BA-2D


República Mexicana, junio 28 de 2006.