Entrevista a María Pantoja, dirigente del PCP recluida en la cárcel de Chorrillos
Fecha: 2009 06 22
Grupo: Partido Comunista del Perú (PCP)
País: Peru
Categoria : Comunicado
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Desde la cárcel peruana de Chorrillos, habla importante dirigenta de Sendero Luminoso

“EL GOBIERNO DE ALAN GARCÍA DEFIENDE LOS INTERESES DE LAS CLASES EXPLOTADORAS Y PROSIGUE EL MISMO CAMINO NEOLIBERAL INICIADO POR FUJIMORI”

Por Carlos Aznárez (Resumen Latinoamericano)

María Pantoja es una importante dirigente del Partido Comunista del Perú (PCP), organización internacionalmente conocida como Sendero Luminoso.

Pantoja se encuentra recluida desde hace 16 años y 6 meses en la cárcel de mujeres de Chorrillos, cuando en 1992, fuera apresada junto con la llamada dirección del PCP, encabezada por Abimael Guzmán, Elena Iparraguirre y Osmán Morote, entre otros. A partir del momento de su detención, Pantoja engrosó la lista de varios miles de presos políticos y prisioneros de guerra, que durante años permanecieron en las cárceles peruanas, en los mandatos de los presidentes Alan García y Fujimori. Actualmente, varios cientos de esos prisioneros, tanto de Sendero Luminoso como del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, continúan en la cárcel en condiciones que las propias organizaciones de derechos humanos del Perú, definen como “inhumanas”.

Esta entrevista con María Pantoja, tiene el objetivo de echar un poco de luz sobre la más que polémica “insurgencia senderista”, pero sobre todo para saber cuál es la situación de los presos y presas politícas en el Perú actual. Cabe señalar que algunos sectores escindidos del PCP acusan a Pantoja y a la denominada a “dirección histórica” del PCP, de “claudicación”, por haber negociado el fin de la lucha armada con el gobierno de Fujimori, a partir de conversaciones directas con su máximo jefe de Inteligencia, Vladimir Montesinos, ahora también en la cárcel.

-¿Cómo empezó su militancia y en qué frentes realizó su actividad?

-La década del 60 del siglo pasado, se dio la más alta y grandiosa ola de la revolución proletaria mundial, que ha marcado imborrablemente la historia del mundo y del proletariado internacional y en ella destacamos la gran revolución cultural proletaria. Así mismo en esta década se desenvolvió la más alta ola del movimiento de liberación nacional que barrió la zona de tempestad revolucionaria Asia, África y América Latina. La consecuencia de la lucha de los años 60 la vivimos en la década del 70 que repercutió despertando mi conciencia política.Mi acercamiento al PCP se dio en ese contexto de lucha de clases internacional y cuando en el país se vivía bajo un régimen fascista y corporativo. En la universidad me vinculé a los compañeros del Frente Estudiantil Universitario (FER), que tenía como lema “por el luminosos sendero de José Carlos Mariátegui”, pues se desarrollaba en el partido por retomar el camino de Mariátegui y reconstituir el PCP. Entonces, opté por el PCP porque la encontré más coherente y correspondía a la realidad social y política del Perú.

Como verán activé inicialmente en el frente estudiantil llegando a ser dirigente del Centro federado de sociología y de la Federación Universitaria, participando activamente en las luchas estudiantiles por la que tuve el primer arresto en Seguridad del Estado. Posteriormente activé en el Movimiento Femenino Popular (MFP), el organismo generado por el Partido para el frente femenino, para politizar, movilizar, y organizar a las mujeres del pueblo en la lucha por su emancipación como parte de la emancipación del proletariado. Participé en la escuela política del MFP, en la que conocí al Doctor Abimael Guzmán Reinoso, Presidente Gonzalo, quien dirigía las escuelas políticas y el trabajo de masas de los organismos generados que servían a la reconstitución del PCP. En el proceso de lucha por la reconstitución del partido, trabajé en el Frente obrero y barrial y ya en el proceso de la guerra popular en el campo.

-¿Por qué fue detenida y en qué año?

-Permítame hacer previamente un breve resumen del proceso del Partido Comunista del Perú. Fundado por José Carlos Mariátegui en 1928, se reconstituye en la década de los 60, retomando el camino de Mariátegui y desarrollándolo a la luz del maoísmo, por el Presidente Gonzalo; a los inicios del 80 entra a dirigir la guerra popular con el objetivo de construir una República Popular de Nueva Democracia. La guerra se desenvolvió principalmente en el campo y complementariamente en la ciudad llegando al equilibrio estratégico en los 90 y vivió su punto más alto en julio de 1992 cuando terminaba el IV Gran Plan Estratégico: construir la conquista del poder y el IV Plan Militar.

Fui detenida el 12 de setiembre de 1992 junto al Presidente Gonzalo y la Camarada Miriam y la Camarada Mecha cuando realizábamos la III sesión plenaria del Comité Central.

Con la detención de la jefatura del Partido se descabezó la dirección política de la guerra, dirección proletaria decisiva en la conducción de la guerra popular, precisamente cuando nuevos, complejos y muy serios problemas tenían que resolver en todos los planos: internacional, nacional, del Partido, la guerra, el trabajo de masas, etc. Elementos que configuraron en la realidad un giro por lo cual la correlación de fuerzas era desfavorable al camino del pueblo que quedó debilitado, viabilizando el camino anti popular. Se produjo así un giro estratégico que llevo a definir al Presidente Gonzalo y camarada Miriam una nueva gran estrategia partidaria: pasar de tiempo de guerra a tiempos de paz, que no significa dejar de luchar sino cambiar la forma de lucha: de guerra con armas a lucha política sin armas, aplicando la táctica de entrar a un repliegue político y militar compaginado con el repliegue estratégico de la revolución mundial, preservando al partido para que actué en la nueva etapa resolviendo los problemas nuevos de la revolución. Sobre esas bases ideológicas políticas emprende la acción política de luchar por un acuerdo de paz y sentar bases para el II Congreso.

-¿Qué tipo de estrategia empleó el gobierno peruano para combatirlos?

-Para combatir la guerra popular el Estado peruano ha aplicado una política genocida a lo largo de su guerra contrasubversiva con Belaunde, García Pérez y Fujimori. Utilizaron a las fuerzas policiales primero y las Fuerzas Armadas, quienes aplicaron la persecución, la tortura en las detenciones y asesinatos, con la brutalidad y crueldad que le son comunes, violando los derechos establecidos en la Constitución y las normas internacionales; generalizaron la tortura, buscando quebrantar las voluntades y arrancar falsas confesiones, humillando a los presos y presas, para doblegar la moral revolucionaria y aniquilar a los luchadores. Han aplicado la violación como medio abyecto e infame buscando someter y empañar el firme espíritu de las hijas e hijos del pueblo y negando los derechos y garantías a los presos. Incluso, extendieron el hostigamiento y represión a nuestros familiares. Esta es la política que ha aplicado el Estado peruano en su guerra contrasubversiva.

-¿Usted sufrió torturas u otro tipo de apremios durante su detención?

-En mi caso especifico, en mi primera detención fui sometida a crueles torturas de ahogamiento en agua sucia, hasta que mis pulmones se llenaban de agua y al borde de la asfixia me sacaban, para que con golpes en la espalda arrojara el agua y así volver nuevamente a sumergirme cuantas veces les guiaba su negro afán reaccionario. Al no obtener lo que buscaban fui colgada de los brazos amarrados hacia atrás con vendas de jebe para no dejar huellas y suspendida del aire mediante poleas y transportada de pared en pared, mientras otros esbirros tiraban de mis piernas hacia abajo causando un dolor insoportable llegando a perder la conciencia. La tortura ha sido la práctica cotidiana con todos los detenidos en el proceso de la guerra, así como eran torturados antes de ser asesinados y desparecidos. Y aprovecho la oportunidad que se me brinda para desmentir categóricamente la infame imputación que hace la CVR, de que el PCP aplicó la tortura, pretendiendo así disminuir la directa responsabilidad del Estado y las Fuerzas Armadas y policiales.

En la detención del 92 no fui sometida a ese tipo de torturas, pero fui golpeada y obligada a vestir un traje a rayas con el objeto de humillarme. También fui sometida a un trato cruel y vejada en mis condiciones ideológicas y en mi condición de mujer revolucionaria y comunista.

-¿El gobierno peruano aplica habitualmente la política de dispersión carcelaria? ¿Desde que Ud. fue detenida ha pasado por varias cárceles?

-Los primeros quince días estuve detenida en las instalaciones de la Dincote en Lima, en aislamiento e incomunicación absolutas. En la madrugada del 28 de setiembre me sacaron del calabozo esposada y encapuchada y me trasladaron al Aeropuerto Jorge Chávez, junto a tres prisioneras más. No sabía dónde me llevaban, nos amarraron con grilletes en pies y manos junto a una barra de metal y en esas condiciones fuimos trasladadas durane dos horas de vuelo aproximadamente. Nos tuvieron por cuatro días en un sótano encapuchadas y engrilletadas las manos, sobre un pedazo de esponja, sin posibilidades de movernos y obligadas a usar los servicios higiénicos con hombres armados apuntándonos con fusiles. Luego nos trasladaron a celdas oscuras completamente cerradas sin oxigenación ni luz, nos pasaban los alimentos por una abertura en la puerta que se abría desde fuera, y hostigaban en forma permanente. Las celdas eran individuales, es decir, no veíamos a nadie y desconocíamos el lugar en el que nos encontrábamos, con el claro propósito de crear el desconcierto, la perdida de la noción y del tiempo. Recién pude saber donde me encontraba el día de mi sentencia en el tribunal militar sin rostro, quienes a mi exigencia me comunicaron que me encontraba en la Base Aérea de La Joya, en Arequipa.

El 3 de diciembre del 1992 fui trasladada junto a las otras tres prisioneras al Establecimiento de máxima seguridad de Yanamayo, en el departamento de Puno.

La situación de los prisioneros políticos y prisioneras de guerra en las cárceles del país a partir de 1992 se agravó más, además de las penas draconianas como la cadena perpetua, como parte de su política genocida la dictadura fujimorista aplicó un plan de reducción, aislamiento y aniquilamiento sistemático y sofisticado. Era un plan creado por el imperialismo para combatir la Revolución, destruyendo a los revolucionarios y principalmente a los comunistas, y que hoy se ha extendió a las naciones oprimidas. Lo hemos visto en el trato a los prisioneros de Al Qaeda en Guantánamo, por las fuerzas armadas norteamericanas, negándoles las condición hasta de seres humanos, anulándoles incluso las capacidades sensoriales; o las ignominiosas torturas y el trato abyecto a los prisioneros iraquíes en Abu Graib, que merecen nuestra mas enérgica condena y apoyo y solidaridad con la lucha de los pueblos.

¿Cómo han actuado en el Perú durante diez años? Buscaron reducirnos a la condición de subhumanos, apuntando a destruir la esencia social del hombre, negando los derechos fundamentales, negando la relación social y familiar, en condiciones de aislamiento absoluto y perpetuo, como fue su negro interés para destruir y aniquilar. Esta condición de reducción, aislamiento y aniquilamiento, a los que se agrega la privación de libertad, es una venganza política, escarmiento de las clases dominantes por haber atrevido a levantar el pueblo en rebelión armada para luchar por trasformar la sociedad. Permítame denunciar la persistencia del aislamiento perpetuo que mantienen contra el Doctor Abimael Guzmán, quien se encuentra recluido en forma ilegal en una base militar, la Base Naval del Callao, y pido apoyo y solidaridad del proletariado y pueblo para el cierre dicho penal militar y el fin del aislamiento absoluto y perpetuo.

-¿Cuáles son las condiciones del establecimiento carcelario en que se encuentra actualmente?

-Luego de la caída del la dictadura fujimorista y la puesta en vigencia del estado de derecho con el gobierno de transición en el 2001, se restablecieron en lo fundamental los derechos conculcados, aunque manteniéndose condiciones restrictivas para los prisioneros políticos y de guerra, mas aún, en el gobierno actual se han dictado decretos legislativos represivos y nefastos que esencialmente son derecho penal del enemigo, que consisten en criminalizar la protesta popular. También introdujeron la exigencia de pago previo e integro de la “reparación civil” para los sentenciados por el llamado “terrorismo”, es decir para los prisioneros de guerra, con el objetivo de encerrar tras las rejas por siempre a los prisioneros de guerra y para que ningún dirigente o cuadro del Partido salga en libertad, pues la reparación civil es inconcebiblemente alta, como en el de nuestro proceso que suma 3.750 millones de soles. Reintroduce la negación de beneficios penitenciarios, que Fujimori impusiera y fue derogado, así como restablece el sistema de aislamiento y el régimen de aislamiento. En síntesis en nuestro país el Gobierno de Alan García está aplicando el derecho penal del enemigo.

-¿Cuántas prisioneras y prisioneros políticos se hallan en la cárcel de Chorrillos? ¿Cuál es el total aproximado de presos políticos del PCP en todo el Perú?

-En la actualidad somos 63 prisioneras políticas y de guerra y 4 presos políticos (entre ellos, Antauro Humala). 57 acusadas de pertenecer al PCP, de las cuales 41 nos encontramos en el pabellón B. Durante el proceso de la guerra popular han sido detenidos alrededor de 10 mil hijos del pueblo.

El año 98 según cifras oficiales existían 3,283 prisioneros políticos en 21 penales del país desde Tumbes a Puno. Luego de la exitosa aplicación de la estrategia legal mediante la cual logramos, con el apoyo de miles de nuestro familiares y masas del pueblo, interponer la inconstitucionalidad de la legislación antisubversiva con lo cual se anularon los juicios en tribunales militares y jueces sin rostro, y con los juicios y por complimiento de sentencia han logrado salir en libertad la gran mayoría, quedando en las prisiones alrededor de 400 prisioneros políticos del PCP.

-¿Cómo es la relación de las prisioneras políticas con las presas comunes?

-Hasta el año 2000 este establecimiento penal era solo para las prisioneras políticas, en el año 93 ­ 94, llegaron a estar recluidas 800 presas políticas. Con las libertades de las prisioneras los espacios fueron siendo ocupados por las internas comunes, por el gran hacinamiento en el penal de comunes. Nosotras mantenemos nuestra independencia, estableciendo normas de conducta para el uso de espacios comunes.

-¿Qué tipo de actividades realizan en las cárceles?

-En las condiciones actuales de lucha política sin armas, la cárcel es también un frente de lucha política y desenvolvimos tres exitosas huelgas de hambre masivas a nivel nacional contra la legislación antisubversiva y por los derechos de los prisioneros de guerra. En la prisión llevamos una vida organizada, disciplinada y colectiva de estudio de nuestra ideología, de la lucha de clases y de estudios especializados en diferentes carreras, para seguir sirviendo al pueblo de todo corazón.

- ¿Qué tipo de métodos de lucha aplican, ahora los militantes del PCP, teniendo en cuenta que, como usted afirma, han dejado atrás las armas y los máximos referentes del partido se hallan en la cárcel?

-Es cierto que los dirigentes y cuadros de mayor experiencia estamos presos, muertos o escindidos. Venimos de sufrir un accionar de la derecha que usurpó la dirección del Partido y aplicó los cuatro cambios de dirección: de línea política, de carácter del Partido y de tipo de guerra, actuando con una línea militar burguesa, que cambió luchar por el Partido y el pueblo, por hacerlo por el poder personal. Cambió la lucha de clases por el movimiento fantástico de la cabeza y el principio de que “el partido manda al fusil”, por el de “el fusil manda al partido”. Venimos de la escisión por responsabilidad de esa línea escisionista. La izquierda lleva adelante un intensa lucha interna nucleando a la gran mayoría del partido en la línea proletaria, y ésa enfrenta un fracaso por el insuficiente desarrollo de las fuerzas nuevas.

-A pesar de la derrota y de las detenciones, ustedes siguen pensando en reconstruir el Partido? ¿No han realizado algún tipo de autocrítica?

-Con el descabezamiento del partido, en 1992, la gran burguesía peruana desencadenó su campaña de desprestigio de la Revolución y de los revolucionarios, estigmatizándonos como “terroristas” y formando una opinión pública en contra. El problema principal que vive el PCP es el problema de dirección política proletaria, por el descabezamiento de su dirección, el cual demandará tiempo para resolverlo, pues como sabemos ninguna dirección se improvisa.

Todos estos problemas son los que el Partido tendrá que resolver para volver a reconstituirse y desarrollar, y marchar a un II Congreso. El PCP ha especificado, desde el 93, una nueva gran estrategia para la nueva IV etapa partidaria, de pasar de la lucha política con armas a la lucha política sin armas, usando todas las formas de lucha que la clase ha forjado en su larga brega. Dentro de esta lucha política está la de solución política, amnistía general y reconciliación nacional.

Las luchas del pueblo están en un nuevo momento, en el que vemos explosividad espontánea de las masas. El contenido de sus luchas no es la toma del poder, el pueblo lucha hoy por conquistar sus derechos y libertades democráticas conculcadas, luchas que serán atizadas por los efectos de la II crisis de la globalización, y junto a ella hay que estar y educarlas, en medio de sus luchas, organizarlas en función de las futuras jornadas por venir.

-¿Qué plantea su Partido frente a la política represiva que desarrolla el presente Alan García?

-El gobierno de Alan García representa y defiende los intereses de las clases opresoras y explotadoras del país, representa a los intereses de la gran burguesía compradora, prosigue el mismo camino neoliberal iniciada por Fujimori, bajo el sometimiento al imperialismo principalmente norteamericano. Alan García insiste en proseguir con el neoliberalismo cuando éste ha fracasado en todo el mundo, y desenvuelve una abierta reaccionarización del Estado, y es más proimperialista, formando parte del eje más reaccionario de America Latina junto a Colombia y Chile.

-¿Qué opinan ustedes del desarrollo alcanzado por el Partido Nacionalista Peruano y su líder Ollanta Humala?

-Ollanta Humala junto a su hermano aparecieron en la política peruana con el levantamiento militar en Tacna, cuando la caída de la dictadura fujimorista. Ollanta enarbola el nacionalismo y ha capitalizado la derrota de la guerra, la ausencia de la izquierda, y el voto popular de descontento y protesta. Su nacionalismo no ha logrado cuajar como partido, carece de partido organizado y experiencia política y al parecer hasta hoy su bandera nacionalista no ha calado en las amplias masas populares.

-¿El PCP estaría dispuesto a impulsar acciones de apoyo a algún candidato electoral?

-Ahora, dadas las condiciones de la lucha política sin armas usamos las elecciones como tribunas de agitación y propaganda para defender lo hecho y luchar por las libertades de los prisioneros a través de una solución política, la amnistía general y la reconciliación nacional. Bajo estos planteamientos estamos dispuestos a convergir y precisamente nos encontramos en la tarea de impulsar un movimiento pro amnistía.

-¿Los sectores senderistas que están levantados en armas en el Alto Huallaga y otras zonas del Perú son parte activa del PCP? ¿No es contradictorio que por un lado hablen de que este no es el momento de las armas y sigan desarrollando acciones de ese tipo?

-Los compañeros del Frente Huallaga públicamente pidieron negociar una solución política y dieron tregua de tres meses que se venció sin solución, ahí se perdió otro momento, el gobierno como respuesta lanzó operativos militares.

En cambio los de la región del Vrae, en la selva de Ayacucho ya se apartaron de la ideología y del rumbo, como señala las fuentes periodísticas, no tienen absolutamente nada que ver con el maoísmo, ni con el “pensamiento Gonzalo”, ni la guerra popular y mucho menos con el PCP. Incluso, orgánicamente, hay un rechazo y repudio y condena a los del Vrae. No sirven a los intereses del pueblo y la revolución peruana, son traficantes del marxismo.

-¿Qué hay detrás del llamado a la reconciliación formulada por Abimael Guzmán? ¿Es posible en el Perú, después de tanta violencia habida en las décadas pasadas, llevar adelante un objetivo de ese calado?

-Nosotros entendemos que la guerra es un hecho político y la forma de resolverlo es políticamente. Vemos en la historia, que los procesos revolucionarios y de guerras civiles se concluyen y resuelven de una forma política, para cerrar los procesos a través de la amnistía, y el Perú es ejemplo de la misma y son los apristas los que más se han beneficiado de ella. Hubo amnistía luego de las guerrillas de 1965, también fueron amnistiados Hugo Blanco y Héctor Béjar, así que las amnistías no son procesos ajenos a la historia peruana. Si vemos las experiencias mundiales, como por ejemplo España, luego de la cruenta guerra civil tuvo que pasar 40 años para que el gobierno español diera una amnistía en 1976. En América Latina, en El Salvador se dieron leyes de amnistía general.

En nuestro país en los últimos años, para no asumir la responsabilidad de la guerra contrasubversiva, Fujimori uso la auto-amnistía. En el gobierno actual existe la propuesta del congresista aprista Núñez, que propone la amnistía sólo para una parte de los militares, optando así el Estado peruano por la persecución eterna para mantener vivo el problema del llamado “terrorismo”, que usan para justificar el mantenimiento de leyes antisubversivas y criminalizar la protesta popular y social en general.

El Partido Comunista en cambio, con el doctor Guzmán, han mantenido una posición clara desde que se produjera el giro estratégico: luchar por una solución política, en la forma de acuerdo de paz, en un momento, y de solución política a los problemas derivados de la guerra, posteriormente. Desde agosto del 2006, podemos sintetizarla así: luchar por solución política, amnistía general y reconciliación nacional. Se trata de un hecho político y corresponde por tanto una solución política. No se puede judicializar ni criminalizar la protesta popular. La reconciliación nacional es el reconocimiento público de que hubo guerra y que esta tuvo causas políticas, económicas y sociales. Luchamos por nuestro derecho a actuar políticamente.

-¿Qué opina su partido sobre los cambio que se vienen realizando en América Latina, sintetizados en la aparición de gobiernos revolucionarios y progresistas?

-Como lo planteara el Presidente Gonzalo en los inicios del 90 el repliegue político general de la revolución se definiría al entrar el siglo XXI, consideramos por lo tanto que hay un corrimiento hacia la izquierda en América Latina. Así como en el mundo se entró a luchar contra la globalización en movimientos que aglutinaban a todos los sectores, incluyendo a las diferentes posiciones marxistas; en América Latina se reflejó el fracaso del neoliberalismo, y el repudio popular a ese sistema dan consecuencia un corrimiento hacia la izquierda, configurándose en el panorama político latinoamericano dos ejes: uno reaccionario y pro imperialista (son los casos de Colombia, Perú y Chile, y por otro, los demás incluyendo a Cuba, con posiciones antiimperialistas, nacionalistas y del denominado “socialismo del siglo XXI”. Es un avance evidentemente, pero consideramos que para América Latina el problema principal es si desarrolla o no un camino propio, sin someterse al dominio político y económico del imperialismo norteamericano y si acaba con la base semifeudal y semicolonial y de capitalismo burocrático.

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