Sobre la educación, organización y la militarización

¡Proletarios de todos los países, uníos!
¡Proletarios, naciones oprimidas y pueblos del mundo, uníos!

SOBRE LA EDUCACIÓN, ORGANIZACIÓN Y LA MILITARIZACIÓN

Marzo, del 2007.

NUESTRO DEBER ES HACER LA REVOLUCIÓN

¿Para qué se educa, organiza y militariza el Partido Comunista del Perú, marxista-leninista-maoísta?, ¿Para qué, los comunistas van educar, organizar y militarizar a las clases sociales revolucionarias, y no proletarias democráticas y progresistas de nuestro país?, ¿Para hacer la revolución o hacer la contra revolución en defensa de este sistema de hambre, miseria, explotación y opresión? Nuestro deber y obligación, por nuestra razón de ser histórica es hacer la revolución democrática nacional, y construir una nueva República Popular Democrática del Perú.

Los comunistas, tenemos el deber y la obligación de tener un concepto claro sobre todo, de que el imperialismo es la antesala de la revolución proletaria mundial por el socialismo; de que es el preámbulo de las revoluciones socialistas en los países capitalistas; es además la antesala de las revoluciones de nueva democracia, como la primera revolución por el socialismo en los países del tercer mundo; en concreto, en la actualidad el imperialismo es la antesala del nuevo sistema socialista mundial. Esto es una realidad objetiva, por lo que los Partidos Comunistas tienen que asumir responsable y seriamente el problema de la educación, organización y la militarización de las2masas revolucionarias para la revolución armada democrática correspondiente en contra del sistema explotador y opresor.

Es sumamente doloroso ver en la actualidad a las masas en general, a las clases revolucionarias y no proletarias, tener ideas y hechos mutilados y comprimidos, por temor al enemigo -todo poderoso-, al imperialismo yanqui principalmente, a las potencias imperialistas, a los grandes burgueses y terratenientes feudales de los países atrasados. Además, las masas se encuentran desorganizadas y repercutidas, por que se repican por todo el mundo, de la forma más agresiva y chantajista, fascista, genocida y despóticamente, el plan militar de la ofensiva general imperialista que encabezan los yanquis en contra de la revolución proletaria mundial; y sobre el plan imperialista de la globalización económica del planeta por los yanquis. Por todo esto, el proletariado peruano en nuestro país representado por su Partido Comunista del Perú, marxista-leninista-maoísta, tiene que educar a todas las clases revolucionarias y clases no proletarias democráticas que aceptan nuestra revolución, y tiene que organizarlas para la lucha antiimperialista y antifeudal, que demanda de su necesaria militarización para cumplir con las dos tareas pendientes de emancipar a nuestro país de su condición de colonia, semicolonia y resolver el problema de la tierra sometido a la semifeudalidad peruana, hoy más sustentada y fortalecida por el imperialismo yanqui principalmente, y por las demás potencias imperialistas. Al mismo tiempo, es sumamente importante y urgente comprender, que nuestro Partido, no puede educarse, organizarse y militarizarse al margen de los sufrimientos materiales y penas de las masas de nuestro país, y al margen de la guerra popular democrática que viene dirigiendo; y del mismo modo, no puede consolidarse, desarrollarse, fortalecerse y alcanzar a tener un amplio carácter de masa y una amplitud nacional, al margen de la educación, organización y militarización de las masas, y al margen de la revolución democrática nacional.

El problema actual de los comunistas en el mundo, es el de constituir Partidos Comunistas en algunos países y el de reconstituir en otros, para asumir con su razón de ser. Ante esta necesidad objetiva y de vital importancia, los Partidos Comunistas, tienen que educar a las masas y clases revolucionarias, y a las no proletarias pero democráticas y progresistas, tanto en los países capitalistas y atrasados, para organizarlos y militarizarlos en función de la lucha por el socialismo. Para asumir con todas estas obligaciones, el Partido, en primer término tiene que constituirse o reconstituirse educando revolucionariamente a las masas, para proletarizándose organizarse militarmente para el inicio de la revolución socialista en los países capitalistas, y para la revolución democrática burguesa de nuevo tipo en todos los países atrasados del mundo; no hay otro modo de desarrollar la revolución proletaria mundial en la actualidad; no hay otro modo de luchar en contra de la ofensiva militar imperialista que viene encabezando e impulsando los yanquis, en defensa de su sistema caduco que agoniza y se hunde irremediablemente en el mundo.

A los comunistas revolucionarios, el imperialismo yanqui como súper potencia hegemónica única y gendarme mayor en el mundo, no nos puede limitar, ni obligar a tener solamente una única opción de hacer un análisis teórico sobre la lucha de clases; sobre la esencia de la agresión militar del sistema imperialista en el Medio Oriente, Asia, África y en América Latina, y sobre la agresión política, económica y cultural del Imperialismo yanqui y de las demás potencias imperialistas, sobre los pobres que sufren hambre, miseria y explotación de las naciones oprimidas y pueblos del mundo; si en este análisis teórico nos quedaríamos, no seremos más que unos oportunistas y revisionistas. Si bien, el análisis teórico es muy importante, la tarea principal de los comunistas, de los Partidos Comunistas es el de transformar el sistema imperialista en un nuevo sistema social que es el socialismo, desarrollando la práctica de la revolución. La teoría revolucionaria no tiene validez por más que sea correcta, sin la práctica revolucionaria, por tanto, para comprender la esencia del sistema imperialista, y no quedar mutilados y comprimidos en nuestras teorías, es el deber de los comunistas y los Partidos Comunistas, el de estudiar concienzudamente desde el punto de vista de la concepción ideológica del materialismo dialéctico y el materialismo histórico marxista, leninista, maoísta, al imperialismo yanqui, a las potencias imperialistas, a las fuerzas armadas y policía nacional que son la columna vertebral de los Estados reaccionarios del tercer mundo, y los que defienden los intereses de los grandes burgueses y terratenientes feudales. Solamente así, se logrará tener un claro concepto sobre las contradicciones internas del imperialismo, sobre la lucha de clases actual en el mundo, sobre la contradicción entre el imperialismo y el socialismo, y solo así, tendremos un claro concepto teórico y práctico de que el imperialismo yanqui, todas las potencias imperialistas, todos los reaccionarios y revisionistas en el mundo son tigres de papel, y que los miles de millones de pobres del mundo son realmente poderosos y los que representan a las nuevas fuerzas triunfantes. En el caso de la revolución en el Perú, solamente con el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, hemos alcanzado a comprender sobre la teoría y la práctica de la revolución democrática nacional, por que al margen de éstas concepciones ideológicas del marxismo, leninismo y principalmente el maoísmo era imposible comprenderlo como hasta 1999. Además, sólo por esa, concepción ideológica del proletariado, es que comprendemos que la guerra popular democrática es auténticamente y al estilo propiamente peruano, y que es el camino que garantiza el rumbo de la revolución hacia la victoria completa.

DESENMASCARAR Y COMBATIR EL OPORTUNISMO DE DERECHA.

Es nuestro deber, denunciar, desenmascarar y combatir al social chovinismo en nuestro país, y en el resto del mundo, por que al mismo tiempo que no hacen la revolución en sus países, tampoco se educan, organizan y menos se militarizan para oponerse a la agresión militar del imperialismo principalmente yanqui en el mundo; de igual forma, es nuestro deber denunciar, desenmascarar y combatirlos a los Partidos Comunistas, que no educan, no organizan y no militarizan a las masas para asumir la revolución, y por otro lado, no hacen nada, o no desarrollan las luchas revolucionarias correspondientes para oponerse a las políticas y acciones militares contra revolucionarias del imperialismo. En el Perú, el representante actual del social chovinismo es Gonzalo, como cabeza ideológica de la nueva línea oportunista, revisionista y capitulacionista, que en 1999 escinden del Partido. Los social chovinistas, son socialistas de palabra, y chovinistas a cuerpo entero en sus hechos, por que es la representación más completa de la traición al proletariado peruano e internacional, una traición al socialismo, por pasarse de lleno al lado del imperialismo principalmente yanqui, de las fuerzas feudales y de la reacción peruana.

Para tener un juicio correcto de los problemas relacionados a la lucha de clases actual en el mundo, tenemos que estudiar la esencia del problema económico del imperialismo yanqui en su fase superior; la esencia de la lucha de clases en el sistema del súper imperialismo, o de la súper potencia hegemónica única yanqui, por que sin cuyo estudio es imposible entender nada sobre el carácter de su base económica, y sobre su súper estructura monopolista rentista y privada, parasitaria y en descomposición, y de igual modo de las demás potencias imperialistas, que determinan las bases económicas y las súper estructuras de todas las naciones oprimidas colonias, semicolonias y semifeudales de acuerdo a su principal dependencia, y que toda esta situación de dependencia económica genera una serie de contradicciones, para poder explotarlos en el desarrollo de la revolución, sea socialista o democrática. Por tanto, si no se estudia el problema económico del súper imperialismo yanqui, es imposible comprender nada sobre la política, la lucha de clases y las guerras en el mundo actual. Sólo de esta manera podemos tener una comprensión clara de la situación internacional y nacional.

Nuestro deber en el desarrollo de la revolución de nueva democracia del Perú, es además, llegar a percibir desde el marxismo, leninismo y principalmente del maoísmo, todos los acontecimientos en su conjunto que suministran una cantidad prodigiosa de las nuevas consignas ideológicas, políticas, culturales, sociales y los nuevos materiales militares estratégicos y tácticos, que constante e incesantemente se desarrollan en el desarrollo de la lucha revolucionaria democrática antiimperialista y antifeudal.

La práctica de la revolución peruana, cuando se asume con seriedad, con una actitud científica y espíritu de responsabilidad, nos irá enseñando y señalando tanto a los dirigentes como a las mismas masas, con mucha rapidez y profundidad sobre las nuevas políticas y tácticas revolucionarias, por que en los tiempos de períodos de desarrollo político “pacífico”, o al margen de la guerra revolucionaria no se pueden percibir objetiva, concreta y correctamente.

El desarrollo de la revolución de nueva democracia en nuestro país, irá demostrando en la práctica la verdadera y correcta esencia del programa y de las estrategias y tácticas de nuestro Partido, del frente unido democrático revolucionario y de la lucha armada democrática revolucionaria; de la misma forma, ante la nación y el pueblo peruano, las distintas clases sociales, partidos políticos, grupos políticos y organizaciones políticos, sociales, culturales, de los intelectuales, estudiantes, de los trabajadores, campesinos, transportistas, comerciantes, de la burguesía nacional, etc., irán demostrando de una forma más abierta su fisonomía, su esencia y su verdadera naturaleza política, económica y cultural, y también demostrarán si sus políticas y planteamientos son correctos o no, son revolucionarias o no; en concreto, todo ello demostrará a las masas, lo correcto que es el carácter democrático burgués del frente unido democrático de la revolución del Perú. Además, la guerra popular democrática, mostrará las verdaderas aspiraciones del campesinado peruano revolucionario en el sentido democrático burgués, dirigido por el Partido Comunista del Perú, marxista-leninista-maoísta. La clase obrera y el campesinado, deben y tienen la entera obligación de luchar consciente y esforzadamente, para acabar y aplastar la “socialización de la producción” imperialista cabal y completamente, por que ésta política imperialista los explota, oprime y esclaviza inmensa y despiadadamente. El imperialismo se adorna con la “socialización de la producción”, cuando su esencia y su carácter es monopolista y privado sobre los medios de producción, lo que genera en el mundo el hambre, la miseria, la explotación y opresión de las naciones oprimidas y los pueblos del mundo. Sobre toda esta realidad económica del imperialismo yanqui y de las demás potencias imperialistas, el Partido comunista tiene que educar, organizar y militarizar al campesinado peruano, para que comprenda y asuma su papel histórico, el de rebelarse y luchar por su verdadera emancipación, negada por cientos de años desde la dominación colonial y feudal española en nuestro país.

También es indudable para el Partido Comunista del Perú que dirige la revolución, saber aplicar correctamente nuestra doctrina ideológica, política y militar; nuestra doctrina política democrática burguesa; comprender si sabemos ligarnos o no con las amplias masas populares; si sabemos o no imprimir en ellas el sello proletario y llevar la revolución hasta la victoria. Nuestro deber, es hacer la revolución hasta consumar con nuestros objetivos políticos de conquistar del poder en todo el país, el socialismo y el comunismo.

Tenemos que seguir desenmascarando y combatiendo a la inconsistencia política, militar, estratégica y táctica de la nueva línea oportunista de derecha, revisionista y capitulacionista de Gonzalo y toda su “dirección central”, por que no se puede paralizar esta causa revolucionaria y necesaria de transformación social en nuestro país, por capricho personal como hizo Gonzalo, por miopía política, por dogmatismo, oportunismo y revisionismo. Posiciones derechistas llenas de ambigüedades, para luego traicionar al proletariado peruano e internacional, para traicionar a la burguesía democrática revolucionaria de nuestro país, y contemporizar cínica, cobarde y descaradamente con el imperialismo yanqui principalmente, con las potencias imperialistas y con todos los recalcitrantes reaccionarios de nuestro país. Por estas cuestiones políticas, a las inmensas masas populares de nuestro país, tenemos que esforzada y conscientemente educarlos, organizarlos y militarizarlos desenmascarando y combatiendo, posiciones tanto de oportunismo de “izquierda” y el de oportunismo de derecha, por que ambos existen incesantemente como dos corrientes filosóficas contrarias al desarrollo de la revolución democrática peruana actual.

TAREAS DEL PROLETARIADO PERUANO.

El Partido, tiene que dirigir la revolución con todos sus esfuerzos y voluntades teóricas y prácticas proletarias, para conquistar todos nuestros objetivos; pero, para este fin, el Partido no tiene que equivocarse, por el contrario tiene que con acierto valorar las condiciones políticas concretas objetivas y subjetivas existentes, para desarrollar en la práctica revolucionaria nuestros fundamentos ideológicos y políticos; nuestras estrategias y tácticas del momento; y por otra parte, que nuestras consignas políticas, económicas, militares y culturales estén comprendidas y sostenidas por las inmensas fuerzas de las masas de obreros y campesinos, de todas las clases revolucionarias, y de todas las clases no proletarias democráticas y progresistas de nuestro país, para que el Partido alcance a tener un amplio carácter de masas, y una amplitud nacional e internacional.

El trabajo partidario de educar, organizar y militarizar, debe ser asumida conscientemente como una labor habitual, cotidiana, constante, incesante e incansable en todas las organizaciones y niveles de nuestro Partido, como trabajos políticos de propaganda y agitación de los militantes, combatientes, de los activistas, de las masas en general, de los partidos políticos, de todas las clases no proletarias democráticas, y todo el trabajo esté orientada para alcanzar el mayor fortalecimiento de ligazón y unidad, con todas las clases sociales políticas y fuerzas militares revolucionarías de nuestro país. Esta labor siempre será necesaria en todos los momentos del desarrollo de la revolución; nunca debemos de soslayar, menospreciar, olvidarse y nunca decir que ya hemos realizado lo suficiente, por que eso sería estancarse, estrecharse y nos llevaría a desviaciones y derrotas; los dirigentes siempre tienen que estar a la altura de los acontecimientos constantemente cambiantes, no hacerlo es simplemente sin mucha explicación retroceso y oportunismo, que en el fondo son ideologías burguesas en el seno de un Partido revolucionario.

En el curso de nuestra revolución democrática nacional, constantemente tenemos que estar impulsados a las acciones abiertas y secretas, tanto en el campo y la ciudad de nuestra nación; a las acciones políticas y militares; a las acciones de un vasto trabajo de movilización profunda de las masas, y hacer que sean comprendidas para que ellas mismas las lleven a la práctica en la lucha antiimperialista y antifeudal. En la práctica de la revolución, algunos militantes, caen en el pesimismo en el trabajo de masas; se encuentran constantemente con muchas ideas burguesas y los encubren, y no practican las políticas proletarias de desenmascararlos y combatirlos, por lo que es indudable seguir trabajando muchísimo en la educación, en la organización y la militarización de los dirigentes, cuadros, militantes y activistas de la clase proletaria de nuestro país con el marxismo-leninismo-maoísmo, para hacer de la revolución peruana, una acción auténtica, consciente y a su propio estilo.

Debemos saber además, que el centro de gravedad política y principal del problema fundamental de nuestra revolución, reside en la educación, organización y militarización de la clase obrera, por que es la fuerza dirigente, y de igual forma en la de los campesinos por que es el contingente y la fuerza militar principal de la revolución peruana; además también, reside en el problema de construir correctamente el frente unido democrático burgués revolucionario militarizado, para militarizar o que sirva a militarizar. El proletariado peruano, se tiene que educar tanto en el uno y el otro, por que todas son necesarias, por que no puede educarse, organizarse y militarizarse al margen de las masas, de la lucha de clases de la revolución peruana, que se desarrolla como una guerra popular democrática, que ya tiene una historia de más de 26 años, y de la revolución proletaria mundial por el socialismo. De igual modo, no puede educar, organizar y militarizar a las masas, a la clase obrera, al campesinado y a las clases no proletarias democráticas de nuestro país, al margen de la lucha de clases internacional y nacional, y al margen de las guerras y luchas revolucionarias de todo tipo en el mundo actual, y al margen de la lucha actual a muerte entre el caduco sistema del imperialismo y, nuevo sistema del socialismo.

El Partido, se educa, se organiza y se militariza en las masas, en la lucha de clases, de movimientos y luchas reivindicativas y principalmente en la guerra popular democrática; sólo así, puede consolidarse y fortalecer su construcción y desarrollo; y del mismo modo, puede construir y desarrollar el frente unido democrático y la lucha armada democrática revolucionaria, y ésta es hoy, el estilo actual de la práctica revolucionaria del Partido Comunista en nuestro país. Por otro lado, es importante tener siempre en cuenta que el desenlace, el desarrollo y el triunfo de la revolución, depende del papel consciente y esforzado que desempeñan los comunistas, en la práctica revolucionaria dirigidos por su Partido, y todo ello, no se puede concretar si no se comprende con seriedad sobre el carácter de la sociedad peruana contemporánea, y sobre el carácter de la revolución democrática burguesa de nuevo tipo.

Nuestro Partido plantea concretamente a la clase obrera de nuestro país y al proletariado internacional, la urgente necesidad de combatir y depurarse del oportunismo de “izquierda”, y del oportunismo de derecha, por que, habiendo condiciones objetivas y subjetivas revolucionarias en nuestro país y en el mundo, no es correcto el de seguir limitándose a ser un mero auxiliar de la burguesía, o que siga luchando simplemente en los círculos viciosos de las luchas reivindicativas, y de vez en cuando en contra de las políticas reaccionarias y antipopulares de este Estado de grandes burgueses y terratenientes feudales, o que de una vez asuman su papel principal e histórico de la revolución popular democrática en nuestro país, y de igual modo, el proletariado y la clase obrera de los demás países en el mundo.

La burguesía del imperialismo yanqui principalmente, manejando, controlando y dirigiendo a la burguesía peruana por que es su colonia, utilizando una parte de su capital financiero parasitario y en descomposición, rentista y privado, a los dirigentes sindicalistas de nuestro país. los corrompen y los convierten en obreros aburguesados, y en sus agentes, esclavos sumisos y “rebeldes”, y los vuelven pacifistas, electoreros, anarquistas, oportunistas, revisionistas, y bomberos traficantes de las luchas nacionales y populares; así es en nuestro país y así es en el resto de los países del mundo. Por ello, es que los empuja a la pasividad y a amoldarse, y no les permite asumir la revolución en sus manos, por el contrario, los convierten en contrarrevolucionarios y defensores consciente o inconscientemente, de la ofensiva general del imperialismo que encabeza los yanquis en contra de la revolución proletaria socialista mundial; de ahí es que el genocida y vende patria de Alan García, como un aprendiz de Bush plantea la necesidad de la pena de muerte para intimidar a la clase obrera, al campesinado y a las amplias masas populares, generando temor, desconfianza, debilidad, indiferencia, humillación, apatía, para de esta manera no apoyen, y menos hagan la revolución; pero, todo esto es pasajero y temporal, por que quien vencerá en esta lucha de clases, será quien tenga una política real y objetiva, que sirva a los intereses sagrados de la nación y el pueblo, y esa política correcta probado y demostrado en la práctica revolucionaria lo tiene el Partido Comunista del Perú, marxista-leninista-maoísta y por eso triunfará; y por que en la práctica contra revolucionaria mundial, está demostrando que la política imperialista yanqui es retrógrada y antihistórico, y es por ello, que serán derrotados cabal y completamente, y por que las mismas masas populares confirman y plantean, que del imperialismo yanqui, de las potencias imperialistas y de los grandes burgueses y terratenientes feudales de nuestro país, nada esperan, ni nada necesitan.

Por todas las razones objetivas y concretas ideológicas, políticas, económicas, militares y culturales actuales, en la lucha a muerte entre el imperialismo y el socialismo, es que el Partido Comunista del Perú, marxista-leninista-maoísta, debe educar, organizar y militarizar a las amplias masas proletarias y no proletarias, tanto en el campo y ciudad de nuestro país, y al mismo tiempo también educarse, organizarse y militarizarse en el desarrollo de la revolución peruana y junto al pueblo, y no al margen de ellas; y además, junto al proletariado internacional, las naciones oprimidas y todos los pueblos del mundo revolucionario antiimperialista.

En estas condiciones concretas y objetivas internacionales y nacionales, nuestras políticas y nuestras estrategias y tácticas tienen que ser acertadas, y deben tener una importancia particular para la dirección de las masas en la guerra popular democrática hasta la verdadera emancipación de la nación y del pueblo peruano; y además de ser acertadas para resolver los problemas de la guerra revolucionaria, deben resolver correctamente los problemas de la lucha de las masas. Es sumamente perjudicial y un siniestro crimen, rebajar nuestras políticas revolucionarias, a las políticas oportunistas y revisionistas de traición y capitulación, y plantear al estilo Gonzalo, que debemos paralizar la guerra popular democrática y abocarnos a luchas legales por libertades, y los liberados a reinsertarse al sistema y apartarse de la revolución, y utilizar las luchas reivindicativas y electoreras para que sirvan a su capitulación, y coludidos con el enemigo aniquilar al Partido y la guerra popular democrática.

EL PARTIDO COMUNISTA ES LA VANGUARDIA.

La elaboración de nuestras resoluciones estratégicas y tácticas acertadas, tienen una importancia gigantesca para el Partido y la revolución, para dirigir a las amplias masas populares hacia la victoria; y además, nuestras resoluciones tienen que demostrar que la teoría y la práctica de la revolución marchan juntos como una unidad de pensamiento y acción, con una firme convicción y con un espíritu indeclinable en los principios del marxismo, leninismo y el maoísmo, para no arrastrarse a la cola de los acontecimientos, y luego a la cola de la burguesía del imperialismo yanqui, de las potencias imperialistas y peruana. Es inadmisible no percibir las estrategias y tácticas correctas del momento, y es ridículo ir a la zaga de los acontecimientos. Los dirigentes del Partido Comunista del Perú, marxista-leninista-maoísta son la vanguardia organizada de la clase de nuestro país, por lo que es nuestra tarea política y militar, el de ir al frente de la batalla empuñando los fusiles en esta lucha antiimperialista yanqui y antifeudal, y debemos ser siempre
13clarividentes en lo ideológico, político, militar, económico, organizativo y cultural, hasta el comunismo.Nuestro Partido, tiene que marchar en nuestra revolución, al frente de todos los demás partidos y grupos proletarios, revolucionarios y no proletarios, por que tienen un programa justo, preciso y aceptado por todas las amplias masas populares de la nación peruana. Nuestro Partido, debe y tiene que dar el ejemplo a los demás partidos, en lo que se refiere a la severidad, a la seriedad, a la firmeza y decisión en la actitud, de poner en práctica nuestros principios; y por su oposición al oportunismo en nuestras filas, y al oportunismo de la burguesía democrática que participa en el frente unido democrático revolucionario; y por su oposición a las fraseologías “revolucionarias” de la nueva linea oportunista de derecha, revisionista y capitulacionista de Gonzalo y de toda su “dirección central”. Nuestra revolución democrática nacional, es una revolución democrática burguesa de nuevo tipo, y este principio no sólo debe ser comprendido por el Partido, sino también por todo el pueblo peruano. Además, el proletariado peruano e internacional debe comprender, que la práctica de la revolución peruana demostró y comprobó que la nueva línea oportunista de derecha, revisionista y capitulacionista que encabeza Gonzalo es contrarrevolucionaria, antinacional y antipopular, y nunca comprenderán y hasta no saben, si nuestra revolución es democrática burguesa de nuevo tipo o no.

Tenemos el deber de comprender claramente, sobre las tareas concretas del proletariado revolucionario peruano en la revolución democrática burguesa de nuevo tipo. No comprenderlo acertadamente, nos conducirá a serias desviaciones. La comprobación de nuestras estrategias y tácticas revolucionarias del Partido en la construcción del frente unido democrático, de la lucha armada democrática, de las bases de apoyo, etc., desde el punto de vista de los principios del marxismo, leninismo, maoísmo, serán refrendadas en la misma práctica de la guerra popular democrática, no hay otro medio correcto para su comprobación; además, solamente la revolución está demostrando en la lucha de clases antiimperialista yanqui y antifeudal, que la unidad entre la táctica de la teoría, y la táctica de la práctica revolucionaria, sirven a los intereses de la nación y el pueblo peruano.

Los comunistas, no debemos limitarnos únicamente a decir palabras teóricas de exhortación, por que lo principal es la práctica revolucionaria, por que solamente con ella se transforma el mundo: y sólo con ella se transformará este viejo sistema de hambre, miseria, explotación y opresión en uno nuevo, en la República Popular Democrática del Perú.

Para interpretar correctamente, sobre el carácter de la sociedad peruana contemporánea, y sobre el carácter de la revolución democrática burguesa de nuevo tipo de nuestro país, nos duró 26 años de guerra popular democrática. Una interpretación en tiempos de paz, y uno en tiempos de guerra revolucionaria antiimperialista y antifeudal. El de tiempos de guerra, de 1980 a 1992, y de 1992 a 1999 con Gonzalo a la cabeza, no han interpretado correctamente el carácter de la sociedad peruana, y menos han podido transformarlo en una nueva sociedad, por que no han comprendido el carácter democrático burgués de nuevo tipo de la revolución peruana.

Solamente con la revolución democrática nacional, el Partido Comunista del, Perú, marxista-leninista-maoísta, como vanguardia de la clase y del proletariado peruano, de 1999 para delante, por que al margen de ella no se entiende nada, comprendió sobre su línea política general de la revolución peruana desde los fundamentos ideológicos, políticos, económicos, militares, culturales de la concepción del marxismo, leninismo y el maoísmo, para luego tener una clara y definida comprensión teórica y práctica, sobre el carácter de la sociedad peruana contemporánea, y de la revolución democrática burguesa de nuevo tipo del Perú; por que solamente así, podemos comprender correctamente sobre las contradicciones políticas, económicas y militares de las diferentes potencias imperialistas, en relación al imperialismo yanqui; de la misma forma, sólo así se puede tener una objetiva comprensión, sobre las diferentes facciones de la burguesía peruana que desenvuelven el capitalismo burocrático enfeudados al imperialismo yanqui principalmente, y a las demás potencias imperialistas que generan una serie de contradicciones interimperialistas, que necesariamente tienen que ser utilizados y explotados por el Partido Comunista en el desarrollo de la revolución, por que solamente así se podrá alcanzar la victoria en la lucha contra el enemigo principal en nuestro país.

Solamente la lucha armada revolucionaria, nos alcanza incesantemente una inmensa cantidad de materiales ideológicos, políticos, económicos y militares, que sirven como fortunas prodigiosas para el desarrollo y el triunfo de la revolución y hasta el comunismo.

En los tiempos “pacíficos”, no se demuestran la esencia política, económica, militar y cultural del imperialismo yanqui, y de las demás potencias imperialistas, y así fue también con la gran burguesía peruana y terratenientes feudales de nuestro país. Solamente estos tiempos de las guerras actuales, las guerras de agresión imperialistas, las distintas guerras revolucionarias en el mundo, son los que en realidad han desenmascarado, determinado, despellejado y comprobado la esencia contrarrevolucionaria del imperialismo yanqui, de las potencias imperialistas, y de la burguesía peruana, de los terratenientes feudales y del revisionismo de todo tipo; y así ocurrió con el revisionismo de Gonzalo y toda su “dirección central”, por que solamente en la revolución democrática nacional del Perú, demostró su esencia de ser una nueva línea oportunista de derecha, revisionista y capitulacionista.

El Partido, para asumir con su razón de ser, como vanguardia de la clase y la revolución peruana, tiene que educar, organizar y militarizar a las amplias masas, y al mismo tiempo educarse, organizarse y militarizarse consolidándose y fortaleciéndose cada vez más, siempre definiendo, desarrollando y consolidando lo principal de los trabajos ya sean ideológicos, políticos, militares, económicos, culturales y organizativos y no distraerse en las cuestiones secundarias, por que eso sería una irresponsabilidad, y eso es oportunismo. En todo el curso de la revolución peruana, hasta la conquista del poder, y en el socialismo, jamás debemos descuidar en elegir lo principal de nuestras obligaciones, hasta consolidar definitivamente el comunismo como la meta final de la humanidad. Tenemos que aprender de la seria lección de la restauración del capitalismo en Rusia y China, por que aquí, no han definido, ni han defendido correctamente las políticas principales para el desarrollo y la consolidación del socialismo, y se han descuidado bajando la guardia ante las expresiones oportunistas, revisionistas y capitulacionistas, y de esa manera han traicionado al proletariado internacional, a las naciones oprimidas y a los pueblos del mundo; es esa la realidad, no hay otra explicación marxista, leninista, maoísta.

LO FUNDAMENTAL DEL MATERIALISMO DIALÉCTICO Y DEL MATERIALISMO HISTÓRICO.

No se puede estudiar correctamente, y no se puede llegar a tener una teoría correcta sobre el carácter de la sociedad y el carácter social del pensamiento al margen del materialismo dialéctico y del materialismo histórico.

Solamente con la concepción ideológica del materialismo dialéctico, podemos comprender real y objetivamente sobre las contradicciones internas de las relaciones de producción, sobre la base económica y superestructura monopolista del imperialismo yanqui, de igual forma de las demás potencias imperialistas y del Estado peruano. Sin la concepción del materialismo dialéctico, tampoco podemos comprender sobre las diferentes contradicciones internas de un Estado, de una determinada sociedad o de un sistema social mundial, por que en el proceso de la lucha de clases revolucionarias, son los que determinan los cambios, los saltos y las transformaciones de los Estados y los sistemas sociales.

Con el materialismo histórico, podemos llegar a comprender sobre el desarrollo de la historia de la lucha de clases de un Estado, de una sociedad determinada y de la lucha de clases del sistema imperialista; de igual forma, podemos comprender sobre los saltos de los modos de producción, que determinan nuevas bases económicas, nuevas relaciones de producción y nuevas superestructuras más desarrolladas. El materialismo histórico, es el materialismo dialéctico que estudia la historia de la lucha de clases, de las sociedades y del pensamiento, y ambas son las que determinan la teoría y la correspondiente práctica revolucionaria.

Sin una teoría desde la concepción del materialismo dialéctico y el materialismo histórico, no hay una correcta práctica revolucionaria. Por tanto, los comunistas tenemos que comprender sobre el carácter de la sociedad peruana contemporánea, y sobre el carácter de la revolución democrática burguesa de nuevo tipo del Perú, desde estas dos concepciones filosóficas del marxismo, leninismo y el maoísmo.

Sin comprender con claridad sobre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, no podemos educarnos, organizarnos y militarizamos para hacer la revolución. El imperialismo yanqui, justamente por que no comprende sobre estas concepciones proletarias, es que se educa, se organiza y militariza para desenvolver e impulsar la contrarrevolución en el mundo, y con este objetivo es lo que educa, organiza y militariza a los Estados lacayos, títeres y aliados en la ofensiva general imperialista que encabeza en contra de la revolución proletaria mundial.

La práctica de la revolución peruana, demostró que Gonzalo y toda su “dirección central”, no comprendió correctamente sobre estas cuestiones fundamentales del marxismo, leninismo y el maoísmo, y es por ello que han traicionado y han escindido del Partido, y son parte de la contrarrevolución anticomunista como una nueva línea oportunista de derecha revisionista y capitulacionista.

Desde el punto de vista filosófico, del materialismo dialéctico e histórico, un Partido Comunista de los países capitalistas y de los países del tercer mundo, tienen que educarse, organizarse y militarizarse, y de igual forma, tienen que educar, organizar y militarizar a la clase obrera, al campesinado, a las clases revolucionarias y clases no proletarias democráticas y progresistas, para hacer la revolución armada por el poder, y jamás, para no hacerla, por que, solamente los reaccionarios recalcitrantes se educan, se organizan y se militarizan para hacer la contrarrevolución.

Al margen de la comprensión del materialismo dialéctico e histórico, no podemos comprender el papel de los Partidos Comunistas en estos tiempos de la ofensiva general del imperialismo encabezado por los yanquis, en contra de la revolución proletaria mundial; en estos tiempos de la globalización económica que impulsa la súper potencia yanqui para colonizar el mundo; en estos tiempos de un nuevo neoliberalismo, para impulsar más la concentración de los grandes monopolios transnacionales principalmente norteamericanas. Solamente, a la luz de estas concepciones del marxismo, podemos con firmeza asumir nuestra obligación de transformar el mundo mediante la revolución proletaria mundial socialista, y en verdad, sólo así se asume la revolución responsablemente.

En nuestro país, solamente concibiendo el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, hemos podido entender correctamente sobre las contradicciones internas del sistema imperialista, del imperialismo yanqui, de las demás potencias imperialistas y del viejo sistema de la sociedad peruana; y sólo con ellas, hemos logrado tener una teoría y práctica revolucionaria comunista, y estamos desarrollando la revolución democrática nacional, y sólo teniéndolo como guías permanentes, podemos transformar la caduca vieja sociedad peruana, en un nuevo sistema de la República Popular Democrática del Perú. Por tanto, solamente comprendiendo de cómo las sociedades se transforman de un nuevo sistema en un viejo sistema, y que este viejo sistema da un nuevo salto a otro nuevo sistema; y solamente sabiendo correctamente que nada es estático en el mundo, y que todo está en constante movimiento y transformación gracias a las contradicciones dialécticas internas de la materia, de las sociedades y del pensamiento, es que los comunistas podemos educarnos, organizarnos y militarizamos junto al pueblo revolucionario para hacer la revolución.

La práctica revolucionaria de la actual guerra agraria democrática, nos está demostrando, que no puede haber una comprensión clara del materialismo histórico sin el materialismo dialéctico, y que el materialismo dialéctico no puede desarrollarse en la práctica, sin el materialismo histórico. Ambos coexisten, se concatenan, y sólo ambos marchando juntos sirven a la transformación de las sociedades y el pensamiento.

Por tanto, los comunistas, no podemos educar, organizar y militarizar a las masas sin el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, y al margen de sus necesidades materiales, de la lucha de clases y al margen de las guerras y luchas revolucionarias de todo tipo del momento actual. De igual modo, y lo principal, es que el Partido Comunista no puede educarse, organizarse y militarizarse sin el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, y al margen de las masas, de la lucha de clases, y al margen de las guerras, y las luchas revolucionarias en el mundo. Por tanto, la consolidación, el fortalecimiento de su organización y militarización del Partido Comunista están en su educación desde el punto de vista del materialismo dialéctico y el materialismo histórico, de lo contrario, no hay saltos en el pasar de los tiempos de paz a los tiempos de la guerra revolucionaria. Los comunistas, tienen que definir correctamente desde el marxismo, leninismo y el maoísmo cual es lo principal y cual es lo secundario; Hoy, muchos piensan que en este momento, no es lo principal hacer la guerra revolucionaria democrática nacional, sino el oportunismo, el electorerismo, la lucha pacifica representados en la emulación pacífica, la transición pacífica, la coexistencia pacifica con el imperialismo y con los enemigos de la clase, y por tanto no se oponen decididamente a la ofensiva general del imperialismo encabezados por los yanquis en contra de la revolución proletaria mundial, y menos hacen lo posible por desarrollar la revolución para impulsar la revolución proletaria mundial por el socialismo. Todo esto es oportunismo y revisionismo de los Partidos Comunistas, que habiendo condiciones objetivas y subjetivas para la revolución proletaria mundial socialista no lo hacen.

Desde la concepción ideológica del materialismo histórico, las cosas “poderosas” se debilitan; y las cosas débiles en un proceso prolongado se desarrollan y luego se toman poderosas. Los viejos sistemas “poderosos” se debilitan, y los nuevos sistemas débiles, se desarrollan y triunfan sobre los poderosos. No hay nada en el mundo como una cosa estática, inmutable y sin cambio alguno. Lo nuevo nace, se desarrolla y se envejece y muere, y da origen a otro nuevo salto. De igual forma sucede con la materia, en las sociedades y en el pensamiento.

La vieja sociedad peruana, con vieja democracia, vieja política, vieja economía y vieja cultura, en una prolongada lucha de clases, se transformará en una nueva República Popular del Perú, con una nueva democracia, libre, soberana e independiente, con una nueva política, nueva economía y nueva cultura.

El sistema de la sociedad imperialista, con vieja democracia burguesa monopolista, con vieja política, vieja economía y vieja cultura, con una vieja base económica y vieja súper estructura monopolista, con una “socialización de la producción” monopolista, estatal, privada, rentista, parasitaria y en descomposición, en un curso prolongado de la lucha de clases mundial entre el imperialismo y el socialismo, dará origen y salto como desenlace del triunfo de la revolución proletaria mundial socialista, a un nuevo sistema social socialista, con una nueva democracia popular, con una nueva política. nueva economía y nueva cultura, con una nueva base económica y nueva súper estructura socialista democrática popular, y con la verdadera socialización de la producción estatal, colectiva, consistente, democrático y popular que garantice el desarrollo, de la humanidad, de la sociedad y la salvación de la vida del planeta tierra. Todos estos objetivos, no se pueden lograr sin la dirección del Partido Comunista y sin la revolución proletaria mundial, y al margen de los principios del marxismo, leninismo y el maoísmo, lo demás es huera palabrería, una falsa esperanza.

No se puede llegar al comunismo, soslayando todo esto, por que soslayar el materialismo dialéctico y el materialismo histórico significa no comprender sobre la teoría y la práctica revolucionaria, por tanto, sin ellas no hay ninguna transformación social revolucionaria, no hay ningún salto, desarrollo y transformación en el mundo, todo sería una ilusión, soñar y ser utópicos como los social chovinistas peruanos, oportunistas y revisionistas al estilo Gonzalo. ¿Sería correcto, educar, organizar y militarizar al Partido Comunista y al pueblo bajo su dirección, para no hacer la revolución? No. El mismo imperialismo yanqui; al encabezar la ofensiva general del imperialismo, en contra de la revolución proletaria mundial, está educando, organizando y militarizando para hacer la contrarrevolución en el mundo. Por tanto, ¿es correcto que los comunistas, y los Partidos Comunistas, no se eduquen, no se organicen y no se militaricen para la revolución por el socialismo mundial?, ¿es correcto que los Partidos Comunistas, no eduquen, no organicen y no militaricen a las masas, a las clases revolucionarias y a las clases no proletarias democráticas y progresistas, en contra de la ofensiva general imperialista encabezado por los yanquis en contra de la revolución proletaria mundial, y en defensa de la humanidad y la vida del planeta tierra? No hacerlo, sería el más descarado olvido a nuestra razón de ser, y la traición más grande a la clase, al proletariado internacional, a las naciones oprimidas y a los pueblos del mundo, por oportunistas y revisionistas.

El Partido Comunista del Perú, marxista-leninista-maoísta, hace un llamado al proletariado peruano, a la clase obrera, al campesinado peruano, y a las clases democráticas revolucionarias de nuestro país, y del mismo modo al proletariado internacional, a todas las clases revolucionarias proletarias y no proletarias democráticas del mundo, a todos los partidos políticos revolucionarios antiimperialistas y antifeudales del mundo, a asumir con firmeza su razón de ser, y asumir decididamente sus responsabilidades de educar, organizar y militarizar revolucionariamente a las masas, a las naciones oprimidas y a los pueblos del mundo, hasta conquistar la verdadera emancipación de la humanidad, derrotando cabal y completamente al imperialismo mundial, mediante la revolución proletaria mundial socialista.

Asumir la tarea revolucionaria, firmes, decididos, esforzadamente y con una convicción histórica de desarrollar la revolución proletaria mundial socialista, para derrotar cabal y completamente en una lucha revolucionaria prolongada a muerte, a todos los imperialistas y sus lacayos, y a todo tipo de oportunistas y revisionistas de la faz de la tierra, y que sobre sus cenizas florezca para siempre el comunismo, como la meta inalterable de la humanidad moderna. El Partido Comunista del Perú, marxista-leninista-maoísta, venciendo todas las dificultades en el camino, dirigiendo la revolución democrática nacional, asume estas obligaciones y tareas con esfuerzo tesonero, y con un desinterés absoluto de internacionalismo proletario, antiimperialista principalmente yanqui.

PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ
MARXISTA - LENINISTA - MAOÍSTA.
COMITÉ DE DIRECCIÓN