Y la Mafia continúa

Y LA MAFIA CONTINÚA

El caso del Gobernador de la Guajira, Juan Francisco Gómez Cerchar, no es un asunto aislado, es muestra de la política del Estado Narcoterrorista que se ha impuesto en las últimas décadas, es la cultura mafiosa que se ha empotrado en los gobiernos de las élites, quienes en lo único que se diferencian es en pertenecer a uno u otro combo, pero en lo profundo en el fondo son lo mismo, son los promotores del todo vale, todo puede ser por encima de cualquier cosa y tengan que tumbar a quien se atraviese en esos propósitos. La descomposición de la nación no es de ahora. Este gobernador se hizo nombrar en su tiempo como Alcalde de Barrancas y con fuertes nexos con Santander López Sierra, Jorge 40, con Geneco y hoy con Marquitos Figueroa. Todos estos se adueñaron de las regalías, de las migajas que entrega el Cerrejón.

Eso mismo sucede en nuestra Región. ¿Quién no sabe que Macaco (Carlos Mario Jiménez) tiene influencia con los caciques del eje cafetero? Uno de los casos es el narcoparamilitar Pereirano, integrante del Bloque Central Bolívar, empresario de la televisión, ex legislador Habib Merheg, quien con su heredero de curul, y además hermano Samy Merheg, sacaron la mayor votación para el Senado en Tumaco y se apropiaron de baldios en Vichada con las despreciables treinta y ocho mil hectáreas en conjunto con El Concejal de Pereira Alejandro de la Cruz Méndez, con el Secretario de Colombia Viva, Eduardo Javier Parra, con Carlos Andrés Vega Gerente de Servicios públicos de Dosquebradas.

¿Quién no sabe que en Antioquia los creadores de las convivir, son los mismos creadores del Centro Democrático de las manos pulcras? Es decir, aquel que ocupó la casa de Nariño por ocho años y que hoy pretende encumbrarse en cuerpo ajeno a través de Jorge Iván Zuluaga, reconocido narcoparamilitar del departamento de Caldas, y así para no extendernos.

No hace mucho tiempo que fue el presidente Juan Manuel Santos a la Guajira dizque a cambiar un Decreto sobre la gasolina, no pudo hacerlo, y formo una polémica con el puro Centro Democrático en el cual el Gobernador defendió al presidente y que el otro decía mentiras, es decir para apoyar al narcoparamilitarismo, la diferencia es la misma diferencia que hay entre una gota de agua y otra.

Esto pues es un compendio de una realidad de todo el país donde incluso están involucrados aparatos como la "justicia", la Procuraduría, las fuerzas armadas y su élite oligárquica, quienes asesinan y contribuyen a esa descomposición del Estado en todas sus esferas, desde las localidades en las mil cien alcaldías hasta llegar a los hacedores de Leyes y su ejecutivo.

Lo que predomina es la descomposición. A diario se autorizan aumentos salariales para los que más ganan, se heredan las curules y los gobiernos, son los mismos que se adjudican tierras por intermedio de sus Ministerios, se adueñan de veintiocho mil playas en la costa Caribe, Yopal sin agua, Tumaco en total abandono, en fin, el despojo, el saqueo y la reproducción de la miseria avanza por todo el territorio nacional. Esa clase política, se tolera entre sí, se protegen y resguardan unos a otros. Son los que salen elegidos en las instituciones justo por toda esa cultura de descomposición empotrada en su maquinaria, por eso no hay cambios, o ¿por qué creen que se desplazaron desde la Guajira 6 buses llenos de gente a respaldar y reclamar la libertad del Gobernador? La institucionalidad vigente no cambia porque compran con la plata del narcotráfico, del contrabando, del robo, de los impuestos, del terror paramilitar y asesinan a todo aquel que se les oponga. Los gobernantes saben y dejan pasar, porque son cómplices, se tapan, ellos sí que aplican todas las formas de lucha.

Las élites colombianas que solo se encargan de decretar leyes contra el pueblo y de militarizar la sociedad, hablan de una forma, pero actúan de otra. Han modificado la Constitución Nacional 31 veces, desde su formulación en 1991. Son esos poderosos que hacen y deshacen, se hacen elegir, ponen las condiciones, ponen a elegir en las próximas elecciones entre los del "buen Gobierno" y los de "Centro Democrático" en cabeza de Oscar Iván Zuluaga, nefasto personaje de nuestra Región.

Se dan este lujo por cuanto aún las fuerzas de cambio nos encontramos muy ensimismados, muy pegados a nuestros propios planteamientos, de forma aislada, separada, pero llegará el día en que voltiemos la tortilla.

Por ahora es necesario un debate público sobre los aspectos estratégicos del país y que culmine en una nueva constitución que enrumbe al país por la verdadera transformación social y la paz definitiva. En un proceso donde todos y todas nos comprometamos para lograr ese cambio de sociedad que aspiramos.

Nosotros cumplimos un papel de referente de cambio y de izquierda, para varios sectores de la nación y si insistimos en el socialismo como alternativa al capitalismo, es para reiterar nuestra convicción y voluntad de lucha por un futuro digno para el pueblo.

COLOMBIA PARA LOS TRABAJADORES

NI UN PASO ATRÁS, LIBERACIÓN O MUERTE

DIRECCIÓN FRENTE DE GUERRA CENTRAL