Está comenzando el sellamiento de la unidad del Partido
Fecha: 1995 09 22
Grupo: Partido Comunista del Perú (PCP)
País: Peru
Categoria : Comunicado
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¡Proletarios de todos los países, uníos!

ESTA COMENZANDO EL SELLAMIENTO DE LA UNIDAD DEL PARTIDO

SOBRE TOMA DE POSICIÓN

Esta reunión es importante por la trascendencia que tiene en el futuro partidario, especial-mente demuestra que está comenzando el sellamiento de la unidad del Partido.

Al c. X le dijimos lo habíamos llamado para tratar algunas cuestiones relacionadas a la lucha interna; confirmó la información que teníamos sobre su posición en contra de ¡Luchar por un Acuerdo de Paz y Sentar Bases para el II Congreso! Y nos dijo sus razones eran el creer era una "patraña" de la reacción, el imperialismo y el grupillo negro que tenía una línea oportunista de derecha y estaba fuera del Partido, idea difundida en la "Declaración" del 7/X/93 y otras reuniones realizadas del Comité Central. Informó que a ellos les dijeron que el Presidente Gonzalo los había "forjado para todo" y que el c. Feliciano encabezaba y dirigía "justa y correctamente" el Partido; que los problemas que tenían era producto de una "inflexión" superable, más, que se les decía que pronto el Presidente Gonzalo iba a estar con ellos otra vez. También dijo que al llegar a la Luminosa Trinchera de Combate Canto Grande encontró que se debatía si terminar o proseguir, que se hablaba de guerra cruenta y guerra incruenta y ya no de guerra justa o guerra injusta; y lo más grave es que se decía que había dos partidos.

Terminó su informe diciendo que había visto el vídeo de la entrevista a la c. Nancy, del cual opinó "esa será su opinión", y le pareció extraño porqué a ella la entrevistan y no al Presidente Gonzalo.

Le planteamos un informe luego del cual debía decidir y definir. El informe comprendió:

1) El camino seguido y porqué lo consideramos correcto.

En síntesis, la Nueva Gran Decisión y Definición es justa y correcta porque se desprende de una Nueva Gran Estrategia marxista-leninista-maoísta, pensamiento Gonzalo para que el Partido pase a desenvolverse en una IV Etapa, en las nuevas condiciones de la lucha de clases internacional y nacional, teniendo en cuenta los cambios producidos en la lucha de clases nacional, del Partido y de la guerra derivados del giro estratégico que implicó la detención del Presidente Gonzalo y la Dirección Central: por problema principal de dirección proletaria decisiva, desde el 12/IX/92 ya no era factible la conquista del Poder; por tanto, la perspectiva en las actuales condiciones ya no era el desarrollo sino a lo sumo su mantenimiento con riesgo de derrota o por acción del enemigo o por desintegración lenta de sus fuerzas, redundando tal situación en el debilitamiento del camino del pueblo, no por condiciones objetivas, pues la opresión y explotación proseguirán y el pueblo jamás dejará de luchar, sino principalmente por factor subjetivo: el Partido vivió el más duro golpe con la detención del Presidente Gonzalo, Jefatura del Partido y la Revolución y la camarada Miriam, miembros restantes del Comité Permanente; giro estratégico cuya raíz era que la dirección que quedó no era capaz de resolver los nuevos y complejos problemas; en síntesis, el Partido tenía un problema principal, dirección proletaria, y resolverlo demandaría buen tiempo, lo que en contraparte viabilizaba el camino burocrático, pues había obtenido el Estado peruano un gran éxito en su tarea de aniquilar la guerra popular con la detención de septiembre, abriendo paso con ésta a obtener avances en su tarea de reimpulsar el capitalismo burocrático y logros en la reestructuración estatal, derivando de esta situación concreta una Nueva Gran Decisión y Definición. Esa era la solución correcta y sigue siendo: terminar la guerra popular iniciada el 80 mediante un Acuerdo de Paz a fin de preservar al Partido, sus dirigentes, cuadros, militantes, combatientes y masas, porque con Partido y masas toda clase de milagros pueden ser hechos; para que el Partido conduzca un repliegue político y militar y pase de tiempos de guerra cruenta a guerra incruenta bregando por ser eje de la revolución peruana y gozne de la revolución proletaria mundial en repliegue político general, cuestiones que deben ser vistas en un futuro II Congreso. Todo ese análisis concreto de la situación concreta nos llevó a la solución concreta y difundimos dos cartas dirigidas al Presidente de la República solicitando conversaciones que lleven a un Acuerdo de Paz del cual derivará poner término a la guerra popular iniciada el 80. Pero ¿qué ocurrió con el Partido? Producida la detención del Presidente Gonzalo y la Dirección Central, la derecha se desbocó y una línea revisionista se estructuró y pasó a aplicar los cuatro cambios, empezando por usurpar la dirección del Comité Central por un bloque de caudillos, puestistas y anarquistas convirtiendo la guerra popular en una guerra militarista y llevando al Partido a su destrucción. Línea y bloque encabezados por el c. Feliciano quien ha devenido un caudillo militarista burgués, un usurpador; la c. Nancy puesta como mascaron de proa, quien en los hechos estuvo dirigiendo burocráticamente como puestista, y otros anarquistas impenitentes destructores del Partido. Línea que con las cartas desenfrenó imputando sin fundamento alguno capitulación, traición y violación de principios a un supuesto grupillo negro que en colusión con el imperialismo y la reacción habían montado una supuesta "patraña"; levantando al Partido contra la Jefatura del Presidente Gonzalo y la Dirección Central, en contra de terminar y por proseguir sin ver la realidad, sin fundamentos sólidos ni objetivos claros, y llevando la guerra a la derrota y poniendo en juego la vida del Partido. Línea revisionista y Bloque Escisionista que siguen llevando la guerra a la derrota y al Partido a su destrucción, siendo en consecuencia, a tres años del giro estratégico y dos años de la petición de conversaciones del Presidente Gonzalo y la c. Miriam, necesario defender la vida del Partido, defensa que se concreta en, ojo, ¡Defender la unidad del Partido! y ¡Arrasar la línea revisionista! En reunión de octubre el Presidente Gonzalo antepuso: ¡Enarbolando el Pensamiento Gonzalo como arma ideológica estratégica, específica y principal!

2) Cómo había que aplicar ese camino.

El cómo había sido concretado en "Lineamientos o bases para Acuerdo", planteados desde julio 93 especificado a las variaciones del desenvolvimiento de las conversaciones, y que hoy debía ser especificado teniendo en cuenta la situación concreta de mayor debilitamiento y de iniciativa socavada por la oposición del Bloque Escisionista y su línea revisionista. No considerar que nosotros desde el comienzo de las peticiones éramos la parte débil y que teniendo el Partido en contra se agravó nuestra situación sería otra necedad más, por eso insistimos en que estos lineamientos o bases deben ser especificados hoy.

3) Nuestra posición.

Esta desde el comienzo fue terminar la guerra popular iniciada el 80 mediante un Acuerdo de Paz y esta fue difundida a través de las cartas desde octubre 93, y la cuestión consistía en que el Partido se definiera si estaba a favor o en contra. Nosotros estuvimos dispuestos hasta que nos expulsaran, pero era nuestra obligación plantear una solución a la compleja y nueva situación, una solución marxista-leninista-maoísta, pensamiento Gonzalo a nuestro modo de pensar justa y correcta.

Nosotros hemos salido no como Permanente sino como Presidente Gonzalo y c. Miriam y dijimos que el Partido debía definir, que lo correcto era que el Partido asumiera la Nueva Gran Estrategia, la Nueva Línea Política General, la nueva Política General, la Táctica y todo lo de ella derivado; que al hacerlo aplicara tal política como decisiva, la guerra popular como principal y la lucha de masas como base, que usara pues todos los medios con que cuenta el Partido para conseguir un Acuerdo de Paz del cual derivara terminar la guerra iniciada el 80, tomando las conversaciones como central. Acuerdo que no iba a caer de cielo sino que había que luchar por obtenerlo, luchar por especificarlo y luchar por aplicarlo en caso de lograrlo.

Así, la cuestión era que el Partido asumiera oficial, pública y directamente las conversaciones, nombrara sus delegados y, con las garantías del caso se entiende, solicitara entrevistarse si lo creía conveniente con el Presidente Gonzalo y la c. Miriam a fin de asesorarlos; es muy importante reparar que planteamos que el Partido directamente trate con el gobierno... además especificamos que había cuatro bases objetivas para lograr un Acuerdo de Paz y la principal era que el Partido asumiera, lo escribimos en el documento "¡Luchar. !" del 14/XI/93, siendo la táctica a aplicar el centrar en que el Partido asuma y se pronuncie porque cuando más tiempo demorara en hacerlo más difíciles las condiciones para el trato; dijimos que los comités debían cercar al Comité Central hasta imponerle la Nueva Gran Estrategia; que era importante ganar a SPP y el Comité de Familiares. Pero no solamente fijamos la Nueva Gran Estrategia y Táctica, sino que convocamos a formar parte de la Nueva Fracción Roja que bregue por las tareas demandadas por la nueva etapa del Partido.

Dejamos bien claro que en ningún momento hemos dicho "que se sujeten", sino que era nuestra posición y que el Partido debía definir y asumir si la consideraba correcta o hacer otra propuesta o tirarse abiertamente en contra, pero ¿con qué salieron? En contra de terminar mediante un Acuerdo y cubrieron su posición con el velo de "patraña", porque "el Presidente Gonzalo jamás va a capitular y pedir conversaciones, es violación de principios" ¿Dónde está la prueba de sus imputaciones?

Afirmar no es probar; y empezaron a negar el pensamiento Gonzalo usando Gonzalo contra Gonzalo, creyendo al Presidente Gonzalo muerto o considerando su pensamiento congelado, montando ellos la más negra y monstruosa patraña jamás hecha contra el Partido, desenfrenando aquí su línea revisionista desbocada desde la primera conmoción, infamando la línea proletaria, traficando con la Jefatura del Presidente Gonzalo y atacando a probados y más antiguos dirigentes, quienes a pesar de sus derroteros derechistas apoyaron la Nueva Gran Decisión y Definición, tildándolos supuestamente de traidores y coludidos con la reacción y el imperialismo, siendo la Salas la única traidora por endebles ideológica y política y el c. R. un colaboracionista desvergonzado, condenado y suspendido; peor aún, en febrero 94 escindieron al acordar en su usurpación que se habían puesto al margen del Partido todos los que luchaban por un Acuerdo de Paz y Sentar Bases para el II Congreso, cobarde forma de expulsión sin haber librado la lucha que correspondía contra esa supuesta línea oportunista de derecha.

SOBRE LA AUTOCRITICA PUBLICA DE LA C. NANCY.

La tercera conmoción se está presentando de otra forma a la prevista; por acción de la izquierda hemos llevado a que algunos que estuvieron en esa línea negra sé autocritiquen, planteamos también que la autocrítica de la c. Nancy es una autocrítica pública que sirve a derrocar al Bloque Escisionista, así, una de sus principales cabezas rompió y salió, ha sumido el resarcir en parte el daño causado al Partido y al pueblo, porque la autocrítica pública no es todo; lo principal es servir a la IV etapa demostrando en la práctica su giro. Otros deben seguir su ejemplo y agachar la cabeza ante el Partido y el pueblo. Analizando el derrotero de los dos años desde octubre 93, creemos que esta tercera etapa de las conversaciones en la forma de hacer cambiar a quienes estuvieron en contra y pasen a engrosar las filas de los que apoyan, abre la posibilidad de lograr un Acuerdo de Paz, pero la cuestión principal es y seguirá siendo que el Partido asuma y se pronuncie aún ahora y se especifique el cómo. Esto evidentemente es un triunfo de la línea proletaria contra la línea revisionista, un avance en aplastar y derrocar, logrado por el justo y correcto manejo de la lucha de dos líneas.

Así pues, la tercera conmoción se ha dado de esta forma: Ha golpeado fuertemente a quienes están aún en contra, principalmente a las cabezas del bloque Escisionista y para quienes apoyaron al Presidente Gonzalo y la Dirección Central es una remoción; hay nuevos reagrupamientos y crece el nuevo torrente rojo que defiende la vida del Partido, defensa cuyo meollo es defender la unidad del Partido. La izquierda se ha fortalecido.

Con este informe apelamos a su espíritu de Partido y lo llamamos a defender la vida del Partido que está en juego y tomó posición en forma clara, firme y decidida. El c. Stalin dijo: "Ser hombres de filas" me pregunto ¿qué permitió romper con esa línea negra? Ese es un salto dado por tres cosas: 1) posición de clase: uno puede no conocer muchas cosas, puede no comprender otras, pero el problema no es de entendederas ¿así no se comienza a ser comunista? ¿no hemos comenzado más por sentir que por conocer o comprender? Sí, así se comienza, sintiendo por los de abajo, por los oprimidos, por el pueblo. No quiere decir que no encierre comprensión, también la hay, por ejemplo la comprensión de servir a los de abajo. Así, la posición de clase es la que nos pone de un lado. 2) La segunda nota que permite esos cambios es el espíritu de Partido, porque ese sentimiento y posición de clase nos lleva a desenvolver luchas y actuamos activamente en la lucha de clases y, a su vez, esta actuación nos lleva al Partido dentro del cual como arcilla nos va moldeando; los comunistas somos de madera especial, somos fibra de espíritu fuerte y esas condiciones con las que llegamos al Partido se van forjando, desarrollando, potenciando en la acción y en la lucha interna del Partido. El ser comunista nos hace tener espíritu de Partido y esa es una llama ardiente que puede a veces abatirse por vientos contrarios pero no desaparece jamás, en algunos puede convertirse en rescoldos, pero con el viento de la lucha de clases y de la lucha interna del Partido se aviva nuevamente. El espíritu de Partido es la comprensión cabal de las grandes verdades del marxismo, una de esas es la que el Presidente Mao enseña: "la rebelión se justifica" y es la que hemos usado para establecer la gran ley de la lucha de clases; y 3) El desinterés absoluto: la clase con toda su grandeza no lo tiene porque está deformada por la opresión, por la propiedad privada, pero el comunista es la parte consciente del proletariado y asume en forma consciente el interés, los objetivos y la meta de la clase, por eso puede tener desinterés absoluto, no es que la clase no quiera ni que los comunistas seamos mejores, sino que la opresión no les permite ver. De modo que si uno es comunista tiene posición de clase, espíritu de Partido y es capaz de actuar con desinterés absoluto, no brega por ningún interés personal sino por los intereses del Partido y puede adoptar esos cambios.

Así, tres cosas nos permiten dar los saltos que la realidad nos exige, muévase esta trinidad en los camaradas que hoy no ven y téngase confianza en el Partido y confianza en las masas, combátase lo erróneo, déseles razones y dejen que la lucha de clases sople, que agite el viento y que cada uno defina y el comunista mostrará su condición de comunista; creo en síntesis que estas tres cosas permiten dar salto. Entonces, la línea ¿no tiene nada que ver? Sí, sino que lo interno define y precisamente son estas tres cosas las que nos permiten coger la línea correcta, sin ellas no la cogeremos, es como el sol, brilla para todos pero si estás en una caverna no lo ves; así es el marxismo, brilla para todos pero sólo algunos lo cogen ¿quiénes? quienes tienen esa trilogía, esos son del terreno fértil, por eso muévase lo que un comunista tiene de comunista: posición de clase, espíritu de Partido y desinterés absoluto ¿qué tenemos de eso? Movamos eso y eso será lo que permita abrir paso a las dificultades que se tenga para coger la línea, porque asumir la Nueva Gran Estrategia también implica lucha en la propia cabeza.

La toma de posición, el cambio, él definirse por la línea proletaria y romper con la línea revisionista implica tomar conciencia del daño causado al Partido y al pueblo y la decisión de resarcirlo. Es bueno, es ejemplo, he ahí lo que es ser hombre de filas, que los hechos prueben lo que se es, véase el fondo; aquí contendemos sólo cuatro comunistas pero en una lucha decisiva por la ideología, por imponer la ideología marxista-leninista-maoísta, pensamiento Gonzalo en el Partido. Así, veamos siempre que el comunista es un hombre de filas que con esta trilogía combate denodada, firme y resueltamente por su Partido, por su ideología, por el Comunismo; y si estuvo en el error sabrá autocriticarse, corregirse y resarcir el daño causado.

LA LUCHA EN QUE ESTAMOS HOY.

La lucha en que estamos hoy es la más dura, la más grave y la más difícil enfrentada por el Partido desde su fundación, pues la línea revisionista que se ha estructurado es la más peligrosa y amenaza la vida del Partido, el Partido está en mayor riesgo que el vivido en los setenta, lucha en la que estuvo también en juego la existencia del Partido y duró tres años; pero compáresele, no puede compararse, ahí sólo estábamos rompiendo con una camarilla de oportunistas para reconstituir el Partido, y éramos un puñadito; esta lucha en cambio es más trascendente porque es siniestra, nefasta línea revisionista busca la escisión del Partido ¿en qué circunstancias? En que después de un largo camino de Partido, entramos a la guerra popular y llegamos a un momento duro y difícil: decidir y definir el término de la acción armada para preservar el Partido y conjurar la derrota de la guerra. Recordemos, cuando decidimos iniciar, decidirlo también fue duro pero tenía la perspectiva del triunfo, de la conquista del Poder, hoy en cambio, la Nueva Gran Decisión y Definición implica repliegue, y el Partido ha sufrido la pérdida de sus más altos dirigentes, hasta la propia Jefatura, lo que también significa que la izquierda ya debilitada quedó descabezada. Para el Comité Permanente era claro que no había ninguno que de inmediato ni en perspectiva siquiera mediata pudiera establecer, mantener y materializar rumbo, definir camino, por tanto el Partido tenía problema de dirección; y no es que no hubiera dirigentes ni se trata del número sino de sí era o no una dirección proletaria, decisiva para el desarrollo y triunfo de la guerra hacia la conquista del poder. Situación de la cual proseguir sin dirección proletaria derivaría riesgo de derrota y destrucción, y la guerra no debía ser derrotada, había que defender la invencibilidad de la guerra popular y el Partido no debía ser destruido y la guerra no debe ser derrotada, porque con Partido y masas toda clase de milagros serán hechos. Decisión. Decisión compleja, hasta dolorosa, sabíamos lo que el Presidente Mao enseña, quien tiene fusiles tiene poder; a nosotros, fue la guerra popular la que elevó inmensamente el prestigio del Partido y fuimos polo de atracción de los hijos de nuestro pueblo, mujeres, jóvenes, clases oprimidas y hasta internacionalmente nuestra palabra cobró peso respaldada por la acción armada; terminar la guerra popular era lo que los mismos hechos expresaban, la propia realidad era que o terminaba por derrota o por Acuerdo, y la mejor forma de terminarla para el Partido, la clase y el pueblo era terminarla por Acuerdo: marxista-leninista-maoísta es quien sabe ver los hechos y sacar las leyes que lo rigen para manejarlos, lo contrario es dejar que los hechos te manejen y eso no es proletario, no es de comunistas. Decisión pues dura pero necesaria y sí nos duele, cuesta, la perspectiva inmediata, real de ayer no es la de hoy, duele porque no somos apáticos ni carentes de sentimiento, nos duele que la emancipación de nuestro pueblo se posponga otra vez y por buen tiempo, pero sabemos amarrarnos el alma, empuñarnos el corazón y llevar la procesión por dentro, como sabiamente condensa el pueblo su experiencia, pero manteniendo en alto el optimismo histórico de clase, de los comunistas; nosotros no veremos ya la conquista pero el Partido lo logrará, de eso estamos seguros y lo que hoy haga nos servirá a ese glorioso futuro; lo hecho no ha sido en vano, deja hermosas lecciones teñidas de rojo y constituye un gran paso en la escala de victorias y fracasos hasta el triunfo de la clase, pues estamos condenados a triunfar.

Bien, dimos el paso, nos atrevimos, han transcurrido dos años desde que difundimos nuestra posición y por responsabilidad de una línea revisionista y un Bloque Escisionista que se estructuró y usurpó la dirección del Partido aprovechándose de las circunstancias, por su responsabilidad, el Partido hoy está en riesgo de ser destruido, la vida del Partido está en juego, lo advertimos hace tres años y buscamos conjurarlo, y ellos actuaron sistemáticamente en contra; nuestro Partido puede ser destruido y hasta desaparecer, está en riesgo que ese contingente probado en las más difíciles circunstancias, templado en la guerra popular se pierda, que toda esa rica experiencia partidaria adquirida se volatilice, vuele, se esfume, no debemos permitirlo, todo eso le ha costado a este Partido, le ha costado a nuestro pueblo, a todos aquellos que con su sangre enrojecieron el camino; por eso nuestro Partido no debe ser destruido.

Que los dirigentes de hoy no veamos la conquista no es el problema, el papel de los dirigentes de hoy pasa a ser el dirigir el repliegue, no es dejar de luchar, es luchar en nuevas y más complejas condiciones, es forjar a otros, nutrirlos de tan rica experiencia, enseñar lo aprendido, sacar lecciones positivas y negativas; también en el repliegue hay tierra fértil, sembrar para que otra vez, cualquiera que sea el tiempo que pase la revolución avance y cumpla sus metas, forjar a otros y ellos lo harán, nutrámoslos y el plazo será menor, más corto.

Nosotros debemos defender la vida del Partido, defender la unidad del Partido, no consentir nos pase lo que le ocurrió al MIR, hacer todo aquello que sea necesario por defender la unidad del Partido, y si en esta lucha esa siniestra línea escisionista burguesa, esa línea revisionista estrellara al Partido, pues los comunistas tenemos la obligación de volver a levantar lo destruido; el pueblo ¿cómo es? no se echa a morir cuando hay un terremoto, pasada la conmoción se pone de inmediato a sacar de los escombros lo que pueda recuperar y vuelve a levantar su casa, un comunista con mayor razón, así quedaran granitos de arena dispersos o peñascos estrellados los juntará y reconstruirá una roca fuerte, acerada, recuérdese el poema de la casa de hierro de Lu Sin.

Tenemos una rica experiencia de Partido, más, tenemos ya una Nueva Gran Estrategia por la cual debemos combatir y ésta ha de imponerse; ya hay rumbo y hemos llamado a conformar la fracción que la lleve adelante, así que tiempo más, tiempo menos se impondrá, y el Partido volverá a se lo que fue y escalará más grandes alturas porque rematará el camino que nosotros iniciamos.

Es cierto, las condiciones son adversas, complejas, difíciles, tanto a nivel internacional como nacional y a esto se suma el riesgo de la destrucción del Partido, por eso debemos empeñar nuestras vidas en que el Partido se una y se mantenga unido, esto depende de nosotros, está en nuestras manos, preservemos el Partido porque, insistimos, con Partido y masas todos los milagros serán hechos, así estaremos en mejores condiciones para enfrentar y manejar los tiempos difíciles del repliegue.

Por todo esto decimos que es la lucha más dura que el Partido haya vivido en toda su historia hasta hoy, claro que en el futuro habrá otras quizás más duras que la actual, pero hoy ésta es la más grave porque ha puesto en juego la vida del Partido y puede llevarlo a su destrucción, y el Partido no debe ser destruido.

EL PARTIDO ES UNA UNIDAD.

El Partido es una unidad con dos aspectos en lucha constante, no hay Partido monolítico porque la contradicción rige en todo, también dentro del Partido; el Partido, como todo Partido Comunista, es una contradicción, por eso decimos que el Partido es uno y lo que hoy pasa es que estamos viviendo un momento agudo de la contradicción dentro del Partido, la lucha entre los dos aspectos se ha agudizado hasta poner en juego la vida del Partido. El Partido vive la lucha más dura de su historia, es una lucha antagónica, pero es una lucha dentro del mismo Partido y la contradicción es terminar o proseguir. Entonces debe quedar claro, el Partido es uno pero se encuentra en lucha entre la línea proletaria y la línea revisionista. Luego, en cuanto a la dirección, la dirección es una, la dirección es la dirección encabezada por el Presidente Gonzalo y la Dirección Central, esa es la dirección proletaria decisiva probada como justa y correcta en la reconstitución y la dirección de la guerra desde el inicio hasta su desarrollo y hoy en la nueva etapa, para lo cual ha fijado ya el rumbo a seguir.

Sin embargo, la dirección ha sido usurpada por un Bloque Escisionista de caudillos, puestistas y anarquistas que desenvuelven una línea revisionista, encabezados por el camarada Feliciano que está llevando la guerra a la derrota y el Partido a su destrucción y ¿por qué es así? El Presidente Mao dijo la burguesía está dentro del Partido y hay que cuidarse del revisionismo en el propio Comité Central; en el Comité Central hay fuerzas diversas que representan las clases y estas luchan y la cuestión es que la clase tome el Poder en el Partido; el Comité Central es el vórtice de la tormenta, el corazón de la tempestad porque ahí se condensa la lucha de clases, ahí la lucha de dos líneas se libra con más dureza que en todo el Partido en su conjunto, ahí contienden las clases por imponer la ideología del proletariado para que el Partido tenga el rumbo correcto y dirija la lucha de las masas hasta la meta; ahí se define todo, si uno ve esta lucha se está librando más fuerte en el seno del propio Comité Central.

Hoy el c. Feliciano ha devenido un usurpador y es un caudillo militarista burgués, ha negado la Jefatura del Partido, está en contra de lo que representa Jefatura: Pensamiento, camino, línea y rumbo correctos, los cuales se condensan en dirección proletaria y se concretan indesligables en una persona, más, la Jefatura no es un cargo orgánico, es una autoridad probada y reconocida; y una Jefatura no se improvisa, demanda tiempo y condiciones; ha negado, pues, al Presidente Gonzalo, lo ha desconocido, esto es lo real, por más que trafiquen con la Jefatura del Presidente Gonzalo; pero no sólo él sino sus secuaces, los que persisten en ese Bloque Escisionista y esos ya no dirigen el Partido, son falsos dirigentes, son asaltantes, han abandonado la ideología del proletariado por la ideología burguesa, y han comenzado los cuatro cambios por el cambio de dirección amparándose en las armas que el Partido conquistó. Por eso la lucha es más dura en el Comité Central y hay que librarla hasta que no quede piedra sobre piedra, arrasar esa nefasta línea revisionista y demoler ese Bloque Escisionista, demolerlo y hacerlo polvo para que todo el Partido se una bajo la dirección y la línea marxista-leninista-maoísta, pensamiento Gonzalo del Presidente Gonzalo; que agachen la cabeza y se autocritiquen es lo que deben hacer si algo les queda de comunistas, si algo tienen de posición de clase, espíritu de Partido y desinterés absoluto.

La Lucha que estamos librando es, a fin de cuentas, o por transformar todo lo malo en perspectiva o se destruye todo; o se une y se preserva el Partido o será ruptura por décadas, así es de clara la cuestión, es necio no comprenderlo así. La posición de la izquierda es bregar por que el Partido se una, que a lo más se depure pero que siga para que se desenvuelva como eje y gozne. No nos conviene que haya ruptura, piénsese lo que pasa en el mundo, se niega el Partido, se busca desaparecer el marxismo, negar la meta y esto por parte del imperialismo y la reacción a los que se suma el revisionismo, a eso sirve esa nefasta línea, desde dos frentes nos atacan: fuera buscan desaparecernos y dentro destruirnos ¿Acaso el término de la guerra iniciada el 80 ha de costar el fin del Partido? ¡No! Hoy tenemos mucha más experiencia que ayer, no es la situación del 70, hoy sabemos manejar mejor la lucha de dos líneas, el Partido tiene experiencia en lucha de dos líneas y la hemos aplicado para unir, logrando saltos en cada lucha, el proceso es unidad-lucha-unidad mayor para más altas tareas, apliquemos esto hoy.

La lucha actual encierra dos graves problemas: derrota de la guerra y destrucción del Partido, en la guerra se trata de defender el principio de invencibilidad de la guerra popular; la guerra que ha costado al Partido y al pueblo, las deudas de sangre son ingentes sí, y hay pérdidas individuales, algunos camaradas tienen más de una, y las hay de próximos y muy queridos, pero si contamos la sangre que ha derramado nuestro querido pueblo, ésta mucho mayor y bien invertida está, su sangre tirita con la del Partido, se ha cumplido nuestra palabra; también dijimos que hay que escribir la historia en el lomo de los cerros y la hemos escrito: ahí está en los ojos y el corazón de las masas, la han visto y sentido, es una realidad innegable hecha por el pueblo, por los de abajo dirigidos por un Partido Comunista y con un heroico Ejército Guerrillero Popular, un ejército de nuevo tipo ha construido esta guerra, un nuevo poder el que así con todas sus limitaciones y deficiencias fue lo nuevo; todo eso ha logrado el Partido y sabe manejarlos.

De aquí a poco empezarán a decir que no fue guerra popular sino un grupo de fanáticos equivocados, ya hemos oído voces que han dicho necias "no debimos entonces iniciar" o "tanto me prometieron", mañana serán "los errores del pensamiento Gonzalo" o la negación de la ideología universal: el maoísmo, para echarse abajo todo lo hecho y para negar lo que el futuro demanda sobre todo, por eso hay que defender la guerra popular, los hechos hacen la realidad no las palabras, los hechos son hitos que jamás nadie podrá borrar; el pueblo, la clase han sido testigos de la más grande epopeya de la historia de la lucha de clases y del Partido, los logros son muchos, están especificados en "¡Luchar...!" y somos nosotros, quienes la hemos preparado, iniciado, desarrollado, dirigido, hecho, y quienes después de nosotros sigan, los comunistas de este Partido, los que tenemos que defenderla.

El principio de la invencibilidad de la guerra popular queda, la lucha por terminar la guerra iniciada el 80 mediante un Acuerdo de Paz encierra que nosotros mismos la terminamos, y eso es la salvaguarda del principio, lo que terminamos es ésta guerra popular, la iniciada el 80, y la terminamos porque la circunstancia histórica concreta no permite proseguirla y la razón principal es problema de dirección proletaria. La terminamos, sí, sin embargo la experiencia vivida queda, la guerra popular queda, el principio de la invencibilidad queda, así como en nuestro pueblo, en América está estampada como camino justo y correcto porque es la teoría militar más alta del proletariado creada por el Presidente Mao y especificada en nuestro caso como guerra popular marxista-leninista-maoísta, pensamiento Gonzalo. Así pues la guerra no debe ser derrotada, la terminamos para conjurar la derrota y preservar el principio.

Pero ¿qué quiere el Bloque Escisionista? Llevar la guerra a su derrota porque la prosiguen sin ver la realidad, sin fundamentos políticos ni militares sólidos, sin objetivos claros, conducirla con una línea revisionista trastocando su carácter, convirtiéndola en guerra militarista y esto es socavar el principio. Por eso estamos en contra.

Lo otro, es que el Partido no debe ser destruido, porque con Partido y masas todos los milagros, grandes milagros serán hechos, reeditados y desarrollados; aquí nuestra brega es por el Partido no sea destruido. En esta dura, compleja y riesgosa lucha... está abriéndose una buena perspectiva, la lucha es aguda, pero en ella el Partido está probando que sabe luchar, sabe manejar la lucha de dos líneas, una lucha si bien conducida está, fortalece, el no desarrollar la lucha corroe el Partido porque la fortaleza se toma por dentro. En esta pequeña pero trascendente reunión, los comunistas estamos definiéndonos por la vida del Partido contra su destrucción, por su desenvolvimiento y desarrollo en las nuevas condiciones, empeñémonos en esto pero preparémonos para lo peor, lo cual implica bregar por lo mejor; y si el Partido fuese destruido, piénsese, las masas son inagotables y en su lucha de clases constante generarán comunistas, así que los comunistas seguirán creciendo, desarrollándose, uniéndose y llegarán a la meta; nosotros debemos hacer todo aquello que podamos hacer para defender la vida del Partido, por su unidad, porque la defensa de su vida se concreta en defender su unidad. No desesperar, si la obcecación necia prosigue, no descansar hasta arrasar y demoler, piénsese ya tenemos rumbo: una Nueva Gran Estrategia, sabemos que debemos marchar a un II Congreso cuya agenda aún no ha sido fijada, tenemos una segunda reconstitución, no será igual pero ya hemos vivido una y esa experiencia deja lección, el Partido será más poderoso, esa convicción hay que tener, un evento sancionará lo avanzado y proseguirá su camino en el comienzo del tercer milenio, milenio del comunismo, siglo que se viene pues éste ya terminó y ha sido extraordinario, ha sentado bases y nuestro Partido ahí ha cumplido su papel.

Con nosotros ha terminado una primera grandiosa e imborrable etapa, somos los últimos abanderados de este siglo y nos levantamos cuando había que mantener y defender la bandera, el Partido Comunista del Perú fue el último Partido marxista-leninista-maoísta, pensamiento Gonzalo en guerra popular en este siglo y buen tiempo el único también en armas en esa brega, somos el Partido con mayor experiencia viva, no tenemos derecho a que se la olvide o se la destruya sino a enseñarla, a retransmitirla, a defenderla porque la experiencia del Partido se ha acumulado en forma gigantesca, porque es un inmenso tesoro y esa mina está viva, y lo que esa línea haya podido dilapidar es un poquito, así que ese tesoro queda, es tesoro de la clase, del Partido y tiene la obligación de retransmitirla a otros pueblos o a la clase de otros países; son además tesoros ideológicos que quedan, nadie los puede arrebatar si se defienden como corresponde. Véase, hoy se tilda de oportunismo a la línea proletaria, pronto saldrán los supuestos errores del pensamiento Gonzalo o del Partido se equivocó al iniciar o cómo no se previó lo que hoy nos ha pasado, mañana negarán que hubo guerra popular, que no fue sino un grupo de dementes y harán su propia historia tergiversada buscando desaparecer todo lo hecho, por eso debemos nosotros mismos defenderla, hacer el balance y sacar lecciones positivas y negativas; son 15 años de guerra popular así estos últimos tres los dirija esa línea revisionista, convertida en guerra militarista burguesa, así la lleve a su derrota o por acción de las fuerzas contrarias o por lenta desintegración de sus propias fuerzas, esa será también parte de ella como aspecto negativo de la experiencia de la guerra popular en este país.

El problema del Partido es que está atravesando por una difícil situación transitoria y de esta lucha depende que otra vez despliegue sus alas, y lo hará a nivel más alto y servirá de ejemplo a comunistas de aquí y de otros países. Estamos asumiendo ese papel, para nadie es fácil llegar a tal decisión y definición pero estamos convencidos que es la necesidad, nos hemos atrevido a pensar, a decir, a actuar, nadie podrá decir que le falta vigor a nuestra voluntad, eso jamás porque la clase es la última clase de la historia y superior a todas las demás porque es la única revolucionaria, no hay nadie que se le compare, y el pueblo es inmenso en el mundo, está y seguirá creciendo, hoy somos 5.600 millones de habitantes, allá por el 40 del próximo siglo serán 13 mil millones y el poder de la masa pesa y la mayoría de esos serán parte del pueblo, el poder de la masa pesa y hace más sabia a la clase. El Partido está sentando bases de su condición de eje del pueblo peruano y gozne de la Revolución Proletaria Mundial; creo que esta es la lucha más importante hasta hoy, pero somos expertos en la lucha de dos líneas, pues hemos demostrado manejar la lucha de clases en su forma más alta: guerra popular, y quien maneja la lucha de clases maneja la lucha interna, que no es sino lucha de clases en el Partido para que se imponga la línea proletaria.

Decíamos que tiene dolor pero también ferviente optimismo, somos hijos de la lucha, Marx nos enseñó que la felicidad es la lucha, nosotros somos las almas más indómitas que ha visto el siglo, somos voluntad transformadora, el siglo XX ha demostrado el poder de la clase como transformación, la clase organizada en Partido y dirigiendo revoluciones ha hecho transformaciones como nunca se vio, hoy ya no hay socialismo pero mañana lo habrá, nadie jamás podrá impedirlo porque es el rumbo de la historia, pretenderlo es como si un niño se pusiera a contener una lloclla; tener optimismo es demostrar que se asume el interés de la clase. La revolución vive un repliegue político general estratégico, la revolución peruana también atraviesa un repliegue político y militar, pero estos no implican dejar de luchar sino luchar en nuevas circunstancias seguros de la meta y en función de ella, no porque mucho se tuerza el río vuelve a su fuente, todos los ríos van al mar y si algunos ríos de poca superficie se secan, quedan sus aguas en el fondo.

Nuestro empeño hoy día es uno, que el Partido no se destruya, que no desaparezca con el término de la guerra sino que prosiga su acción en nuevas circunstancias, el Partido no se va a dividir pero se va a depurar sí, y algunos serán evacuados, es erróneo decir que los que se van en estos momentos duros, difíciles, en tiempos de prueba (de la condición de comunista o revolucionario) sirvan al campo contrario, hay que entenderlos, combatirlos y neutralizarlos, no condenarlos, estarán demostrando que su fibra no fue suficientemente fuerte e insuficiente su madurez política o deficiente forja, más bien no perder vínculo con ellos; tómese la experiencia del Partido, al iniciar algunos se resistieron, pero al ver el avance de la guerra volvieron, hasta los expulsados el 79 se mantuvieron en la lucha hasta ser reincorporados, militar y entregar su vida por la causa del comunismo; así, si mañana volvieran, decirles que lo que hicieron estuvo mal, tratar su situación y exigirles cumplan su papel, siendo vigilantes no desconfiados. No todos tienen la misma firmeza, la parte más cuajada, más pura, esa se mantendrá y será el nervio mismo que dé la Nueva Fracción Roja, la que actuará en la Nueva Etapa del Partido cual ave Fénix, no desesperar, combatir a fondo, desarraigar, combatir no es destruir, la lucha es para unir, por más antagónica que sea es lucha de clases para transformar el alma, lo que se ataca es la enfermedad para salvar al paciente, y si algunos enfermos se repliegan y no soportan la lucha ni se quieren transformar es por lo dicho, falta fibra, pero esos serán como enfermos que se retiran a un sanatorio de reposo, entiéndaseles, no ponerles una cruz, piénsese con objetividad, el Partido no estando ya en armas no tendrá ni el peso ni el prestigio que tuvo antes, sin la perspectiva de la conquista del Poder inmediata ni mediata muchos se retirarán; hemos dicho que estamos dispuestos a quedar hasta el 10%, pero sí aseguro, seremos muchas veces más de los que quedamos el 70, piénsese, la clase, el pueblo sigue pariendo comunistas, así que a qué desesperar si unos se van, además si ésta lucha es bien llevada va a fortalecer, lucha con principios eso sí, librada como lucha de ideas.

También es más dura esta lucha que libramos, se complejiza más porque la clase lucha en condiciones internacionales más complejas, hasta adversas, es que yo sí creo en tragedias, en dramas, pero de la clase y el pueblo porque no logran aún emanciparse, sin embargo no cejan en su lucha, hoy casi no hay Partidos Comunistas, marxistas-leninistas-maoístas son menos aún, el problema es la falta de Partidos Comunistas que garanticen el rumbo, a eso me refiero; hasta el siglo pasado fue la tragedia o el drama de los individuos, y hace siglos acabó la tragedia de los dioses, ya no se hacen paradigmas de héroes individuales, más bien se sienten los personales de una clase que se hunde. Este siglo es trágico, dramático, nadie podrá decir que es un siglo alegre, pero es extraordinario porque ha generado una revolución proletaria mundial, ha puesto bases para el comunismo, ha abierto ya el camino en la tierra, esto es lo que hay que entender, pese a las restauraciones, pese al repliegue, hay esto, y con estos avances grandiosos se lograrán nuevos y más altos saltos futuros. Al comenzar la acción armada decíamos que la perspectiva necesaria del proletariado era extinguirse como clase para que hubiera comunismo, y de modo similar, el cumplimiento de nuestra meta se lograría dando todo lo que podíamos ser capaces de dar, extinguiendo nuestro individuo, siendo molidos como personas en beneficio del interés de la clase y eso es también lo que está expresándose hoy, no se trata de un interés personal sino del interés de la clase, y si lo comprendemos así hasta el dolor comprensible se disipa; dijimos que la Nueva Gran Decisión y Definición era mucho más dura que la de ayer, pero con la trilogía enunciada somos capaces de asumirla, y si erramos un tiempo causando daño al Partido y al pueblo, podemos cambiar y poner por delante el interés del proletariado, autocriticarse del error, deslindar y demostrar en los hechos con acciones meritorias el salto dado.

Estos son momentos de entresijos históricos, mucho de lo viejo cae y parece que no hubiera logros, que lo nuevo surgido se desmorona también y que sólo hubiera escombros, pero de esos derrumbes lo bueno va a florecer dando más fuertes, más acerados comunistas, Partidos, revoluciones; por eso dijimos damos un presente de posibilidad incierta por un futuro real y cierto; cuando uno comprende el presente y ve las dificultades, fracasos o derrotas y recuerda el camino recorrido no invertido en vano sino rico en lecciones y ve sobre todo el brillante porvenir de la clase, entonces el alma se templa y el corazón otra vez se acera y marcha con ímpetu; todo lo hecho queda, las personas pasamos pero queda la ideología desarrollándose, queda la rica experiencia positiva y negativa, queda un Marx, un Lenin, un Presidente Mao, todo queda y la nueva era prosigue aunque hoy con dificultades, fracasos y derrotas; extraigamos todo lo positivo del pasado y con todo eso afrontaremos el presente y serviremos al brillante porvenir, que nosotros no veamos el triunfo no es la cuestión, sino que el Partido, la clase llegue hasta la meta.

Así pues, que el camarada haya dado el giro hacia la línea correcta es motivo de alegría en estos momentos difíciles, que la camarada Nancy lo haya dado y lo esté refrendando en hechos como la entrevista que preparamos es también alegría, no todo es dolor. Esto que estamos haciendo son piedras milirares, ya sabemos construir Partido así que lo volveremos a hacer, más alto y mejor; desde los setenta vengo sosteniendo que el problema no es caer sino volverse a levantar cuantas veces sea necesario, el 67 el Partido se hizo trizas porque no había línea, de esa reventazón salieron cuatro grupos, nosotros fuimos una de esas partes, de ahí viene la fracción, la reconstitución, el inicio, el Partido militarizado, el Ejército Guerrillero Popular y el Nuevo Poder, hoy otra vez en situación difícil, pues el Partido no debe ser destruido, no debe reventar, explotar, y si ayer no hubo línea ya hoy no es así, tenemos marxismo-leninismo-maoísmo, tenemos pensamiento Gonzalo, tenemos rumbo: la Nueva Gran Estrategia, la Nueva Línea Política General, etc., gran experiencia acrecentada, militancia más forjada y dirigentes probados, somos incluso hasta más viejos que ayer pero la juventud que tenemos es la fuerza nueva de nuestro marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento Gonzalo; no olvidar hemos sido levadura en las masas, somos lo nuevo, lo nuevo nunca va a desaparecer y seremos siempre los comunistas, el Partido polo de atracción de la juventud; la destrucción del Partido no debe ocurrir, empeñarnos en que no se produzca, está en nuestras manos, que cada uno pruebe su condición de comunista, la línea está establecida para todo el Partido, todos son los llamados a asumirla, también los que están en la línea contraria están en el Partido, son comunistas que transitoriamente yerran, por eso librar la lucha a fondo para hacerles ver y sentir por su Partido. Hemos planteado que la lucha por la defensa del Partido se concreta en defender la unidad del Partido, téngase esto muy en cuenta.

Destaquemos una cuestión, la militancia, los cuadros y los dirigentes son los que están librando la lucha, pero principalmente es la militancia, pues basta ver la condición de los dirigentes en el aislamiento, y esa militancia con su poca experiencia ha sumido la línea y la lucha por imponerla, con todos los errores que puedan estar cometiendo han cogido la línea establecida, toman la experiencia del Partido en manejo de la lucha de dos líneas; cada militante tiene su derrotero y cuando se está en lucha salta a la luz y se llega a momentos de enconamiento, pero no es para poner cruces, es para conocer los puntos fuertes o débiles, para ver de qué se adolece y porqué hoy se les presenta tal problema, la lucha contra la línea escisionista burguesa es una lucha antagónica, pero podemos manejarla de tal modo que el antagonismo no llegue a ruptura, el 79 el Partido no se rompió, se depuró; y la cuestión está en fortalecer la izquierda para lograrlo, que la izquierda asuma su papel, que coja la lucha para unir.

Pero también cada línea tiene su proceso y su especificación está pendiente sistematizarla para definirla en todos los aspectos, pero definir línea es cosa seria, no precipitarse, lo que sí ya está claro y podemos decir es que lo que le ha pasado al Partido es que la izquierda se debilitó con la caída de importantes dirigentes (ya el Permanente había perdido el segundo miembro del Partido: la camarada Norah, miembro de la Fracción Roja, dirigente histórica de la reconstitución y segundo miembro del permanente histórico de la guerra popular), y con la caída de septiembre 92 la izquierda debilitada quedó descabezada, así fue como quedó el Partido, no verlo era porque se potenció el poder personal.

Sobre esa base objetiva había margen para que esa línea derechista en gestación detectada en el III Pleno se expresara y el empirismo se potenciara, también que los izquierdistas arreciaran, pero había que ver los hechos y analizarlos para definir; así en noviembre 93 dijimos hay posibilidad de línea contraria de derecha o de línea ultraizquierdista también contraria, eran posibilidades. En enero 94 dijimos lo que pasa en la dirección del Partido afuera es que hay una izquierda muy débil, incapaz de imponerse, revela debilidad derechista cediendo a la presión del izquierdismo o de la derecha que tampoco se impone totalmente, si no ya se hubieran tirado clara y abiertamente contra nosotros, eso es lo que calificamos de amalgama, no había un salir ni a favor ni en contra abiertamente. Después de las cartas pensamos que al Partido se le presentaban dos posibilidades, a favor o en contra, jamás imaginamos saldrían con esa farsa "patraña" para ocultar su oposición, usando lo que dijimos y fue válido para esas circunstancias para tirarlo contra lo dicho hoy en nuevas condiciones; a fines de octubre 93 nos dieron esa llamada declaración del 7 de octubre y la criticamos partiendo de que no era del Partido, primero porque ¿en qué tiempo se reunió, debatió y acordó, si las cartas fueron difundidas el 10 y 9 de octubre? Claro el Comité Permanente tiene facultades para definir problemas serios del conjunto del Partido, pero no para tanto pues camaradas, además mientras nosotros estuvimos al frente nunca lo aplicamos ni actuamos jamás como la c. Nancy ha actuado por su cuenta sin reunión alguna, con una simple coordinación de minutos con el que debía resolver el problema, se le encarga y lo hace sin consulta ni debate alguno, concluyendo proseguir; no creo que Partido alguno haya jamás actuado así, nosotros no, ni el PCCH, el PCCH es otra cosa, un Comité Central pequeño pero encabezado por el propio Presidente Mao, con la inmensa autoridad que tenía, recuérdese la reunión de Tsunyi, ahí el Presidente Mao tampoco decidió solo, con los pocos dirigentes que había llamó a los cuadros. Hasta por la forma, porque no son nuestros usos, ni qué decir del contenido, pues ahí nada dice del boicot, más bien llama a botar por el no, trafica con parte de lo dicho por nosotros en DINCOTE (Mensaje de septiembre 92), por eso concluimos eso no es del Partido, a lo sumo sería de una posición aislada, absolutamente ciega, superficial, etc., que usurpa el nombre del Comité Central, como dice la Crítica ¿y? ¿no fue así? Sí pues, no era del Partido, porque el Partido había sido usurpado por el bloque; el Partido pues no se había pronunciado ¿se consultó acaso con los dirigentes regionales o los cuadros del Partido? Tampoco, ahí pues no definían nada.

Habíamos analizado también cual era la situación de la izquierda en la dirección, quienes, por ejemplo el c. X dijimos es izquierda pero su punto débil es la política, recuérdese las opiniones que vertía en las reuniones del Comité Central, como herejías en el Vaticano, pero se le explicaba, se le daba razones y a todos nos consta cuánto se esforzaba por encarnar la política, yo sí le he dicho que su fuerte era el aspecto militar y también cuál es su parte débil, nunca dije Ud. Sólo sirve para lo militar porque no desligo política de militar; y ¿qué ha pasado, pues? La izquierda debilitada cae en el influjo de otros. Y afirmo, izquierda eran A y B, y si a las cosas vamos, muy buen manejo militar, en jerarquía y firmeza mejores que otros ¿porqué los marginaron? Porque ellos no hubieran consentido tan necia calificación de la caída y los emplazaban a responder, así pues concluimos, hay que diferenciar que una es la situación donde dirige la izquierda y otra donde domina, ojo, no dirige la derecha, acogota, pone la rodilla en la garganta a la izquierda, no la deja que opine, le tapa la boca.

Posteriormente, recién en noviembre 94 concluimos, analizando sus hechos y sus documentos, los pocos que difundieron, que ésa era una nueva línea oportunista de derecha de esencia revisionista, cuya médula es una línea militar burguesa, etc., todo lo que está en "¡Unirse..!", criticamos a Yanamayo por su documento de abril 19 cuya esencia era contra el pensamiento Gonzalo; ahí tomándose atribuciones que no les correspondían definían de línea ultraizquierdista a lo que evidentemente a nuestro juicio era oportunismo, derecha, como lo demostramos, pero ¿qué pasó pues? Los camaradas de Yanamayo se sintieron ofendidos ¿maoístas que no aplican al Presidente Mao? No, endurecieron el cuero cabelludo; pero además de esos yerros, opinaban que la línea era sólo para los detenidos y salieron con eso de "Partido de afuera y Partido de dentro", el Partido es uno fuera o dentro, y la línea es para que todo el Partido la asuma, y quien está convencido de su corrección organiza la lucha para imponerla, pues también erraron al decir "todos los que están por el Acuerdo de Paz son de izquierda", tapando derechismos e izquierdismos de los que apoyan para que en el fondo consentir que la derecha mande y se vista de izquierda, poniendo al pensamiento Gonzalo de escudo vacío para hacer vendibles sus baratijas, y ¿qué lucha de dos líneas habían desenvuelto para imponer la línea proletaria? Ahí había fondo, mariscales en contienda, grupos diversos, conchaves, apañar a unos como a la c. R. A quien se le tiene reverencias por su declaración habiendo llegado a pérdida de perspectiva, bueno, les dijimos también que en la forma en que deslindaban con el bloque no aclaraban nada a las bases sobre sus derroteros derechistas, no decían que el bloque aprovechaba de sus errores pasados para imputarles capitulación, traición, etc, es que se sintieron dolidos y respondieron con la idea de que nos han declarado al margen del Partido ahora ellos no son del Partido o "Feliciano es traidor", ¿ya no es camarada? Y ¿a qué esa calificación?, eso no dice la línea, en ningún momento dijimos eso, más, al c. Se le dijo expresamente como consta en el informe "¡Unirse...!" no sacar nombres aún, es que ahí refleja su contienda personal ¿hasta cuándo? ¿y quién defiende la línea? Además, les hemos dicho póngase en lugar de ellos, si alguno de ustedes hubiera estado en esa situación hoy sería diferente.

Esa es una actitud derechista que encierra una idea derechista, opuesta a la posición proletaria de librar la lucha de dos líneas y a la táctica de cercar al Comité Central para imponer la Nueva Gran Estrategia y lograr que el Partido asuma y se pronuncie ¿a qué viene el calificativo de traidor? Esa idea parte de contienda antigua entre el c. .. y el c. Feliciano, oculta el criterio de que quienes están en contra ya no son del Partido, insistimos, no son dos Partidos, es uno en lucha de dos líneas y la contradicción es terminar o proseguir. Esa es una pose pequeño burguesa y al fin y al cabo palabra que no corresponde a la realidad y no resuelve nada; con mucha facilidad, superficialidad y precipitación la usan quienes revelan desespero e impotencia de argumentos; como hemos dicho, no era el momento de sacar nombres, un año después recién lo estamos haciendo desde la autocrítica pública de la c. Nancy y únicamente para tres cabezas del Bloque Escisionista, lo que debe repararse es que aún son camaradas y el camarada Feliciano debe agachar la cabeza, autocriticarse y definirse por la línea si aún algo le queda de posición de clase, espíritu de Partido y desinterés absoluto, y así también los demás. ¿Porqué el c. En vez de caer en ponerse a la cola de la necesidad periodística no se sujetó a la línea y la aplicó? En síntesis, centra en contienda personal y cae en el juego del contrario, socava la línea y sabotea la táctica. Debe deslindarse con esto. También es erróneo que en esa misma filmación que se nos ha informado, algunos hayan dicho "con sujeción..." ¿sólo por eso? ¿no por convencimiento? O la hipócrita posición de decir solamente "hable con el delegado", y el colmo del derechismo es el desplante de la arrogancia burguesa "esos que hacen acciones o ése Feliciano...", todas estas cuestiones prueban que la izquierda ahí consentía que la derecha mande ¿cómo es hoy? Y sobre el Acuerdo de Paz, es necesidad insoslayable; no quiere decir que indefectiblemente se vaya a lograr, los hombres actúan dentro de las leyes y pueden hacer cumplir o entrabar los procesos, actúan no como entes aislados sino como parte de una clase y en lucha de clases. Dijimos que obtenerlo demandaba lucha y en eso estamos, ya dos años bregamos para que se cumpla la base principal de las cuatro que hacen factible el Acuerdo, la cuestión principal sigue siendo que el Partido asuma, porque es el principal opositor a causa de la línea revisionista y el Bloque Escisionista usurpador que se sustenta en las armas que el Partido les dio y acciones de guerra militarista burguesa imposibles de conquistar el Poder.

Delante de los cc. Que han venido hemos sacado derrotero de los dirigentes, de los del bloque y de quienes apoyan, porque la militancia debe conocer y no dejarse sorprender, véase siempre si el dirigente aplica o no la línea, siempre hemos criticado servilismo en el Partido. Aquí quiero recordar algunas cuestiones que sobre la c. Nancy dijimos, es "araña que teje" y los hechos probaron que no erramos, el 77 la dije: "usted aplica la política de A rey muerto rey puesto" no me creyó y se resintió, ¿pero qué ha hecho hoy? Tejió, lo puso al c. Feliciano delante y el c. le respondió poniéndola de mascarón de proa y lo aceptó; ha sido la que ha estado haciendo y deshaciendo en el Partido, ni una chacra se manejó así ¿reveló a los cc. sus dificultades, su derrotero? No, yo también le dije que mientras yo dirigiera el Partido ella no sería jamás del buró porque sus afanes de mandar y de poder personal no son buenos, pero en el Congreso, en el Comité Permanente fue propuesta por un miembro, el otro apoyó y mayoría define, pero yo estuve en contra, pude influenciar y cambiar la propuesta fundamentando mi posición en el Comité Central, pero dije que los hechos prueben a las gentes, que se demuestre en la práctica y los demás vean lo que no ven hoy, y aquí estamos. Lo que yo siempre he dicho es que ella no tenía condiciones para encabezar, por eso nunca se le puso como cabeza de aparato alguno, pero se sentía pospuesta y lo que es más, resentida, dice en su primera autocrítica escrita "el Presidente me dijo que no tenía condiciones para nada". Léase el documento del 93 "¡Luchar...!" Ahí dice no se niega el espíritu de Partido, se trata de si es una dirección capaz, dirección proletaria es decisiva, etc.; la c. Norah le criticó de creerse la presidenta del Partido ¿lo recuerda? Y cada vez que había que promover dirigentes al buró se sentía pospuesta por no seleccionada, similar el c... ¿cierto o falso? y ¿cuántas veces fue sancionada por el Comité Central? Pero se autocriticaba y avanzaba.

Algo del Derrotero del C. Feliciano

El c. Feliciano tiene un derrotero derechista, fue criticado y tuvo que autocriticarse muchas veces en el Comité Central. Su constante desde el CAO (Centro de Autoeducación Obrera), en los años setenta, fue su admiración al guevarismo no al maoísmo y esto lo arrastró como lastre, errantismo, no construir, apartarse de las masas, autoritarismo, aceptaba lo llamaran "el men". Tuvo problemas cuando la selección de los miembros del buró y del Permanente el 80, sintiéndose rebasado y por camaradas mujeres, manifestando en forma encubierta su disconformidad y afán personal. Estuvo en la última oposición al inicio poniendo a una camarada como mascarón de proa, y también participó en el golpe de mano de los dolidos por la crítica hecha que los derrotó e incapaces de abrir lucha y sentar posición, se coludieron terminada la sesión para armar su golpe de mocos y babas desbaratado a los minutos de armarlo.

En los ochenta fue duramente criticado por estrechez política, carencia de sentido estratégico y feudo, despreocupación del conjunto del Partido y ver solamente su parte. Incumplió el Plan Nacional de Fuga el 82 en el centro. Siempre tardaba en llegar a las reuniones del Comité Central e impotente político y militar sin proponer nada expresaba "no resuelven los problemas de mi comité", despreocupándose de la política internacional, cultor del derechismo, de acción por acción, también fue combatido por ser pregón de "quienes dirigen son quienes están en los hechos" para negar Jefatura.

Fue blanco en el Congreso por no construir bases de apoyo y soslayar las ciudades como complemento en el camino de cercar las ciudades desde el campo, así por chocar con la ideología: con maoísmo y con pensamiento Gonzalo. Y en el III Pleno, tratando el comité que dirigía es que acordamos aplicar el pensamiento Gonzalo para resolver los problemas nuevos; se le criticó el no persistir en recuperar la sierra, el corrimiento de las bases hacia ceja de selva, en el fondo desviar el sentido estratégico del comité; también se le llamó la atención por los golpes excesivos a las mesnadas, sin diferenciación de cabezas negras o los golpes indiscriminados absolutamente contrarios a la política partidaria, así como no preocuparse de la acción armada ni la construcción en las ciudades de la región.

Es todo ese fondo derechista el que se le potenció, y en las conmociones del 92 y 93 desenvolvió una línea escisionista burguesa y un bloque escisionista, siendo la principal cabeza y habiendo devenido caudillo militarista burgués, un usurpador que está entrando a ser un impenitente revisionista.

También vimos derrotero de otros, nos es útil, le sirve al Partido, no es desdorar dirigentes, es aprender de propios errores y vigilancia, control de abajo y de arriba. El derrotero derechista del c. Feliciano nunca llegó a los niveles del derechismo del c. ... pero también se autocriticaba, se corregía y avanzaba, además nunca antes estuvo en la situación que está hoy.

El derrotero no es para tomar medidas ¿Qué ganaríamos con expulsar a los cc. que han estado en esa línea y bloque? Estaríamos actuando como el revisionismo y daríamos el triste espectáculo de expulsarnos unos a otros, diferenciarse en los métodos de lucha también. Los dirigentes de un Partido deben ver en primer lugar por el Partido, pero ver también por la situación e sus militantes, tómese en cuenta lo que dijera Lenin, la revolución no se hace con ángeles del cielo, el material con que vamos a trabajar en esta nueva etapa es con el mismo que hoy está en la pelea, es ese mismo aún con todos sus errores y tienen derecho a corregirse, y esto no es benevolencia, comprender el error cometido y corregirse, este es el rumbo que tienen y todos obligación de definirse, pero tampoco es que quien coge ya es de izquierda, tomar bandera de la línea correcta y corregir errores derechistas o izquierdistas, resarcir con acciones meritorias daño causado y que sea un evento futuro el que defina la situación de cada uno, su servicio a la IV etapa del Partido.

Hemos llamado a que cada uno asuma su condición de comunista, cuadro o dirigente y lo demuestre, que tome posición, se autocritique y responda pues de su derrotero y haga acciones meritorias en la IV etapa del Partido; aplíquese a todo el Partido la misma norma y diferenciar, pues no es lo mismo dirigente que cuadro o militante, ni antiguo que nuevo, ni dirigente central que de otro nivel, el problema es que el Partido es uno y que ahí dentro se libra la lucha de dos líneas; no expulsar, insisto, esto va a proseguir, dijimos dos o tres años y repito, si la manejamos bien desmontaremos la antagonización e impuesta la línea entonces recién después entrar a campaña de rectificación, pero ahora lo principal es la línea y la lucha de dos líneas para imponerla, así sentamos bases para la reconstitución futura del Partido.

Hay que estar preparados, puede presentarse que el Partido defina en contra de la línea y siga tapándose con "patraña" o que abiertamente esté en contra y acuerde nuestra expulsión, la de todos los que estamos por la Nueva Gran Estrategia, en ese caso persistir en que todo el Partido asuma la línea, desarrollar la lucha hasta arrasar esa línea revisionista y demoler el Bloque Escisionista aislándolo al máximo. Piénsese, puede darse que incluso algunos digan, bueno, es el Presidente Gonzalo, me sujeto pero me aparto o me sujeto pero ¿cómo voy a operar? Y entre confusión y no sepan qué hacer, se desesperen, se ofusquen y ninguno dé la cara; me refiero no a que se entreguen sino a que no asuman la responsabilidad de tratar directamente con el gobierno, usando la guerra para terminar la guerra iniciada en 1980.

Obtener el Acuerdo sigue siendo pues la cuestión, para lo cual será necesario especificar los lineamientos que esbozamos en julio 93, según las condiciones actuales. El Partido debe asumir oficial, pública y directamente; nosotros los prisioneros de guerra sí podemos asesorar a los delegados que nombre el Partido, claro está pidiendo todas las garantías necesarias. Por ello sería totalmente incorrecto e inconveniente que el Partido simplemente se pronunciara diciendo: "El Comité Central se sujeta y delega al Presidente Gonzalo y la c. Miriam...", otra posibilidad es que unos persistan en proseguir y rechacen la línea aún sabiendo es el Partido que la está llevando adelante, no serían sino grupitos pequeños que quedarían en armas; tómese la experiencia de la revolución española, quedaron hasta los años cincuenta unos cuantos en armas; no decirles banda ni bandolerismo, ése es el término que el imperialismo usa reemplazando los anteriores de narcoterrorismo, etc., para calificar a los revolucionarios; esos grupitos no serían pues tampoco gentes al servicio de narcos sino gentes equivocadas con posiciones militaristas burguesas o pequeñas burguesas sin perspectiva alguna de triunfo, desfasados de la realidad; pero ya no podrían traficar con el nombre del Partido, sin embargo no es bueno esto ni para el pueblo. Por eso esforzarse por que el Partido se una, por que el Partido asuma el término de la guerra, que sea todo uno solo, pero si unos no están.... de acuerdo que queden los menos, poquitos, no maldecirlos, analizar la realidad, esos no serían sino grupitos no proletarios, no nos conviene pero debemos entenderlo si se diera. Rechazar que el Partido se esté convirtiendo en guardaespaldas de narcos como nos imputan, algunos pueden estar traficando con el nombre del Partido, pero una golondrina no hace verano.

Guiarse por librar la lucha y preservar el contingente para desarrollarlo; esto no es benevolencia, una vez más, conocer las circunstancias en que están, el contingente del Partido debe merecernos especial atención, la lucha es para curar la enfermedad y salvar al paciente, preocuparse por que quede lo más probado, lo más firme, llamarlos a que corrijan y arrojen esa negra bandera, que claven la bandera roja, que prueben su cambio con acciones meritorias en la nueva etapa del Partido; los cuadros son el oro del Partido, la militancia es la base viva del Partido y los dirigentes son la experiencia viva del Partido.

ESTA COMENZANDO EL SELLAMIENTO DE LA UNIDAD DEL PARTIDO.

SIGNIFICADO E IMPORTANCIA DE LA REUNION.

Esta reunión tiene importancia y sentido histórico porque así seamos cuatro cc. en la celda, aquí esta comenzando el sellamiento de la unidad del Partido. La c. Nancy parte fundamental de ese bloque ya salió, el c. presente al tomar posición por la línea, siendo de un comité de importancia del Partido, parte fundamental de la lucha, es un militante no de hoy día, persiste en su brega revolucionaria de ayer desarrollada como combatiente comunista hace casi una década, tiene hasta cuentas que lleva en el alma, pero asume la defensa del Partido; esto demuestra que el sellamiento de la unidad del Partido ha comenzado, lo cual prueba que el Partido no está dividido, que el Partido es uno, y sus militantes si erraron aún gravemente son capaces de corregirse.

La lucha es ardua, dura, la tarea no es fácil, que salgan públicamente a plantear su cambio no es fácil, es difícil; con conocimiento de causa digo estamos asumiendo la tarea más difícil, riesgosa y peligrosa del Partido en su largo trajín histórico y en un momento sumamente duro, cuando la vida del Partido está en juego. Así que la victoria que debemos lograr es mucho más difícil que la que se comenzó con la guerra, porque buscamos que se mantenga la vida del organismo que dirige la revolución. La izquierda no ha sido derrotada, de la derrota responde la derecha, pero si con la lucha de dos líneas conjuramos la derrota y destrucción tampoco la línea contraria cargaría con ella.

Cumplamos nuestra tarea; Lenin dijo, mirar de frente la amarga verdad, si no se ve se entra en la lógica fraccional y se pierden los mejores cuadros. Ser grandes y buenos timoneles, coger la línea y empeñar la condición de comunista en que el Partido prosiga y aplique la Nueva Gran Estrategia, ya sea en las mejores o peores condiciones. El Partido va a proseguir así quedara un puñadito, éste sería más claro, con voluntad irrefrenable, ir con los ojos abiertos, derrumbar muros, ser ariete, para eso ver las dificultades para vencerlas, si queremos garantías absolutas nada haremos, aprestarse a lo más difícil, a la peor condición, pero bregar por que sea la mejor; tener confianza en el Partido y confianza en las masas, eso nos enseña nuestra ideología invencible, jamás nadie ha derrotado ni derrotará nuestra ideología.

Por las circunstancias y las condiciones la reunión es buena e importante, a todos nos fortalece la posición que ha tomado el camarada, con palabras claras y sencillas que expresan voluntad firme, muy expresiva su forma de intervenir, prueba que las aguas vuelven a su caudal, es que el nuevo torrente rojo sigue en marcha y desarrolla. Coger si se está en la oscuridad el pequeño rayo de luz que se filtra y salir por ahí. Después de muchos años, la reunión ha sido también un buen reencuentro de comunistas, siempre sirviendo al Partido, al marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento Gonzalo y al pueblo de todo corazón y con desinterés absoluto.

PRESIDENTE GONZALO.

Penal Militar Base Naval Callao, 22/IX/95



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