En el 126 aniversario del nacimiento del Presidente Mao Tsetung

EN EL 126 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL PRESIDENTE MAO TSETUNG:

¡ENARBOLAR EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO, PRINCIPALMENTE EL MAOÍSMO!

En este 26 de diciembre, fecha trascendente para los comunistas en el mundo, el Partido Comunista del Perú, partido marxista-leninista-maoísta, pensamiento gonzalo, rinde homenaje al Presidente Mao Tsetung, gran maestro del proletariado internacional, cuya vida dedicada a la construcción del comunismo sobre la tierra conquistó dos gloriosos hitos de la revolución proletaria mundial, dejándonos con ello el más alto desarrollo de la ideología de la clase: el marxismo-leninismo-maoísmo, arma ideológica estratégica universal, sin la cual no podríamos avanzar en la continuación del camino hacia la sociedad de la gran armonía y libertad, meta irrenunciable de los comunistas.

Ad portas de entrar a la tercera década del siglo XXI, como consecuencia del sistema capitalista en su fase superior y última, el imperialismo, asistimos a la más grande opresión y explotación que ha visto y verá la Tierra, que se comprueba sin lugar a dudas en la insultante riqueza concentrada en manos de la oligarquía financiera: el 0,01%, en perjuicio del 99,99% de la población mundial, como expresión palpable de la concentración de los medios de producción en cada vez menos manos, y, de otra parte, la mayor socialización de la producción, contradicción actuante en la globalización, manifestación actual del imperialismo, cuyas crisis revelan su fracaso; pero el sistema capitalista en imperialismo sigue existiendo generando miseria, hambre y muerte, es responsable de que la cantidad de personas hambrientas en el mundo se haya incrementado “pasando de 784 millones en 2015 a 821 millones en 2017”, o que en el mundo, 24.000 personas mueran cada día de hambre o por causas relacionadas con el hambre. La UNICEF y la OMS estiman que 8.500 niños mueren cada día de desnutrición, y la División de Población de Naciones Unidas calcula que 6,3 millones de niños menores de 15 años murieron en el 2017 por causas en su mayoría prevenibles. Dentro de esta ignominia, África sigue siendo el continente más martirizado; para muestra una infamia: en Yemen cada diez minutos un niño muere de hambre. En nuestra América, según la CEPAL, la cantidad de pobres se ha ido incrementando, señalando que “Mientras en 2014 había 46 millones en esta situación, en el 2018 subieron a 63 millones”, pobres que para subsistir se ven obligados a vender su fuerza de trabajo a salarios de hambre y obligados a laborar en condiciones deplorables que atentan contra su vida e integridad física; lo ocurrido en nuestro país con los jóvenes trabajadores que murieron calcinados en el mercado de Las Malvinas o los recientes electrocutados en una sucursal del consorcio norteamericano McDonald’s, más lo que publica la SUNAFIL, que hasta octubre del presente año se han reportado 194 muertes y 29.736 accidentes laborales, son muestra de lo que denunciamos y es comprobación irrefutable de cómo el sistema capitalista en imperialismo ha generado “la más grande explotación y opresión que ha visto y verá la Tierra.”

Dentro de esta realidad, vivimos la antesala de la tercera guerra mundial por nuevo reparto del mundo y el desarrollo de la bipolaridad entre EEUU y China; precisamente el imperialismo norteamericano, superpotencia hegemónica única, prepara y quiere iniciar la conflagración, buscando mantener su cuestionada hegemonía en declinación, mientras que China prepara su ascenso hacia la hegemonía estableciendo nuevas alianzas estratégicas en función de conquistar su supremacía. Con la guerra de rapiña que maquinan, buscan mantener e imponer la explotación en todo el mundo, impulsando su producción a través de los avances tecnológicos de la cuarta revolución industrial que genera y generará mayor desocupación al destruirse millones de empleos, como ya viene sucediendo con el uso de la robótica, la inteligencia artificial y la tecnología 5G.

En estas circunstancias, nos reafirmamos una vez más en lo señalado por el Presidente Mao Tsetung:

“¿Para qué se necesita el imperialismo? No lo necesita el pueblo chino, no lo necesitan los demás pueblos del mundo. No hay necesidad de que exista el imperialismo.”

Es verdad incontrovertible y los que luchamos por el comunismo, debemos empeñarnos en acabar con el imperialismo, ¡DESTRUIRLO!
Mientras el imperialismo impulsa sus planes de mayor opresión y explotación, el proletariado y los pueblos del mundo luchan y se expresan en protestas populares masivas y extensas contra los efectos nefastos de la opresión y explotación capitalista que los hunde en la más feroz precarización del empleo, arrasando conquistas laborales ganadas con ardua lucha y alto costo en vidas; dentro de ello comprendemos la lucha del pueblo latinoamericano en Chile, Argentina, Ecuador, Honduras, Haití, las protestas en Europa como la que se desenvuelve en Francia y otras luchas que se dan en el mundo; todas ellas confirman también que existe lucha de clases entre explotadores y explotados, que no se puede reducir el problema que aqueja al pueblo a la “desigualdad”, eso es ocultar la explotación y opresión que el sistema imperante genera, eso es ocultar que la creciente acumulación de capitales sale de la plusvalía que le arrancan al proletariado, ley económica fundamental del capitalismo, entonces, ¿se puede lograr la igualdad en este sistema? ¡No! O tal como algunos empiezan a proponer ¿se puede aceptar al cooperativismo como alternativa de solución? ¡Tampoco! Pues, como sabemos, estando en capitalismo, serviría a dicho sistema. Nos solidarizamos y apoyamos las luchas de los pueblos del mundo aun comprendiendo que están centradas en luchas reivindicativas; consideramos que las masas populares requieren elevar su nivel de conciencia política para desarrollar su camino, requieren de la vanguardia del proletariado contra las pretensiones de los nuevos pregoneros de la conciliación de clases que empiezan a propugnar al “partido de los trabajadores” sin distinción y que tenga como centro de su atención “una agenda laboral”, es decir, puro reivindicacionismo, posición clara y diametralmente contraria a los objetivos y misión de un partido comunista que tiene que desenvolver sus acciones en función de cambiar el actual modo de producción por otro nuevo con rumbo proletario; en esta coyuntura, con mayor convicción nos reafirmamos en lo señalado por nuestro fundador Carlos Marx, quien afirmó:

“Pero, al mismo tiempo, y aun prescindiendo totalmente del esclavizamiento general que entraña el sistema asalariado, la clase obrera no debe exagerar a sus propios ojos el resultado final de estas luchas diarias. No debe olvidar que lucha contra los efectos, pero no contra las causas de estos efectos; que logra contener el movimiento descendente, pero no cambia su dirección; que aplica paliativos, pero no cura la enfermedad. No debe, por tanto, entregarse por entero a esta guerra de guerrillas, que es inevitable y a la que la empujan continuamente los abusos incesantes del capital o las fluctuaciones del mercado. Debe saber que el sistema actual, aun con todas las miserias que vuelca sobre ella, engendra simultáneamente las condiciones materiales y las formas sociales necesarias para la reconstrucción económica de la sociedad. En vez del lema conservador de '¡Un salario justo por una jornada de trabajo justa!', deberá escribir en su bandera esta consigna revolucionaria: '¡Abolición del sistema del trabajo asalariado!'”

Asimismo, nos reafirmamos en las certeras y vigentes conclusiones hechas por el Presidente Mao Tsetung, que sentó:

"En la sociedad de clases, las revoluciones y las guerras revolucionarias son inevitables; sin ellas, es imposible realizar saltos en el desarrollo social y derrocar a las clases dominantes reaccionarias, y, por lo tanto, es imposible que el pueblo conquiste el Poder" Y:
“¡Sin una revolución comunista nada tendrá el pueblo!”

En el aniversario del Presidente Mao Tsetung, la más alta luminaria del proletariado, saludamos a nuestra jefatura el Presidente Gonzalo por su decisivo y trascendental papel de haber definido y fundamentado sólidamente el maoísmo como tercera, nueva y superior etapa del marxismo, llevándonos a marxismo-leninismo-maoísmo; resaltamos su lucha inclaudicable por el comunismo y su condición de comunista maoísta hasta el fin; rechazamos y condenamos la absurda pretensión de los sectores más recalcitrantes de la gran burguesía peruana, que en su contienda electoral pretenden enlodar a nuestro Partido mezclando a nuestra jefatura y camarada Miriam con adocenados sostenedores del actual sistema de explotación capitalista; por todo ello nos reafirmamos una vez más en luchar por su libertad y seguir siempre el sendero luminoso del Presidente Gonzalo, gran marxista-leninista-maoísta.

En esta fecha de trascendencia para los comunistas en el mundo, nos reafirmamos en enarbolar la ideología del proletariado, el marxismoleninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, en servir al desarrollo del internacionalismo proletario, para que la clase a nivel mundial, con la guía del maoísmo, constituya o reconstituya su partido comunista y dirija la revolución con rumbo proletario hacia la construcción de un nuevo mundo sin opresión ni explotación.

¡VIVA EL PRESIDENTE GONZALO EL MÁS GRANDE MARXISTALENINISTA-MAOÍSTA!
¡ENARBOLAR EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO, PRINCIPALMENTE EL MAOÍSMO!
¡VIVA EL 126 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL PRESIDENTE MAO TSETUNG!

Diciembre de 2019

Comité Central
Partido Comunista del Perú